/ martes 17 de abril de 2018

Martes negro | Infinitum… ¿Exceso de velocidad?

Hubo un tiempo, hace unos cuantos y pocos (¿o son muchos?) años, en los que, enfrentada a una naciente competencia que en cierto sentido le haría perder el monopolio de algún sector de las telecomunicaciones, Telmex volvió eficientes sus servicios en un grado superlativo: la más mínima falla en una línea o en su servicio de Internet era atendida con diligencia y prontitud que rayaban en el pasmo.

Acaso haya sido alrededor del año 2009, cuando unificó su servicio de Internet bajo la marca Infinitum, e inició operaciones para ampliar su red de fibra óptica y convertirla en la más grande del país, sin dejar de lado sus afanes de exceso de velocidad para navegar por la World Wide Web.

Todo pareció ir bien por un tiempo: no había quejas en torno al servicio del que antes se quejaba todo el mundo, y la compañía perteneciente a Grupo Carso, junto con América Móvil, volvió a liderar, esta vez sin objeciones, los mercados de la telefonía fija y la celular.

Es solo que, tras la aparición de otros jugadores que si bien le restaron clientes no la afectaron significativamente, Telmex volvió a situarse en esa zona de confort que suele estar cubierta de laureles e indiferencia.

En la medida en que el servicio de telefonía fija se convirtió tan solo en un accesorio sutil por la posesión de Internet y en ocasiones inútil por el avance de la telefonía celular, la compañía cuyo presidente es Carlos Slim, dejó de atender las demandas de sus clientes a exceso de velocidad.

La semana pasada, un fallo súbito me privó de la conexión al servicio de Infinitum. Llamé al 01 800 123 0000 y reporté el hecho. La respuesta del operador fue que sería atendido en un lapso de tres a cinco días (¿no hablaban de exceso de velocidad?) y al día de hoy, siete días más tarde, nadie se ha apersonado para solucionar mi problema.

Llamé de nuevo, me comuniqué con ellos vía Twitter, un operador me llamó y prometió que alguien aparecería al día siguiente. No fue así. Y mientras los tuits se sucedían uno a otro, siempre con la respuesta de un bot de la cuenta @TELMEXSoluciona (“en un momento te llamamos”), comenzaron a aparecer tuits de amigos, conocidos y extraños en los que referían historias similares a la mía: fallas en la línea de Infinitum que no eran atendidas sino hasta después de semanas.

Y mientras aguardaba, un día vi aparecer un vehículo de Infinitum frente a mi casa. Me presenté con el operador, le hablé de mi problema y le pedí lo atendiese. Me dijo que estaba ahí para reparar un cable, que tardaría un poco, pero que después se presentaría en mi casa. Pasaron cuatro horas y el vehículo seguía ahí. Cuando transcurrió la quinta, no lo vi más.

El día de ayer, Carlos Slim ofreció una conferencia para defender el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, ante los desatinos tropicales de Andrés Manuel López Obrador. En su calidad de empresario y líder, su intervención es sin duda atinada. Y lo sería mucho más si, a exceso de velocidad como pregona, empezara a poner orden en su casa.

mail:

voltaire2110@hotmail.com

twitter:

@Andres_M_Tapia

Hubo un tiempo, hace unos cuantos y pocos (¿o son muchos?) años, en los que, enfrentada a una naciente competencia que en cierto sentido le haría perder el monopolio de algún sector de las telecomunicaciones, Telmex volvió eficientes sus servicios en un grado superlativo: la más mínima falla en una línea o en su servicio de Internet era atendida con diligencia y prontitud que rayaban en el pasmo.

Acaso haya sido alrededor del año 2009, cuando unificó su servicio de Internet bajo la marca Infinitum, e inició operaciones para ampliar su red de fibra óptica y convertirla en la más grande del país, sin dejar de lado sus afanes de exceso de velocidad para navegar por la World Wide Web.

Todo pareció ir bien por un tiempo: no había quejas en torno al servicio del que antes se quejaba todo el mundo, y la compañía perteneciente a Grupo Carso, junto con América Móvil, volvió a liderar, esta vez sin objeciones, los mercados de la telefonía fija y la celular.

Es solo que, tras la aparición de otros jugadores que si bien le restaron clientes no la afectaron significativamente, Telmex volvió a situarse en esa zona de confort que suele estar cubierta de laureles e indiferencia.

En la medida en que el servicio de telefonía fija se convirtió tan solo en un accesorio sutil por la posesión de Internet y en ocasiones inútil por el avance de la telefonía celular, la compañía cuyo presidente es Carlos Slim, dejó de atender las demandas de sus clientes a exceso de velocidad.

La semana pasada, un fallo súbito me privó de la conexión al servicio de Infinitum. Llamé al 01 800 123 0000 y reporté el hecho. La respuesta del operador fue que sería atendido en un lapso de tres a cinco días (¿no hablaban de exceso de velocidad?) y al día de hoy, siete días más tarde, nadie se ha apersonado para solucionar mi problema.

Llamé de nuevo, me comuniqué con ellos vía Twitter, un operador me llamó y prometió que alguien aparecería al día siguiente. No fue así. Y mientras los tuits se sucedían uno a otro, siempre con la respuesta de un bot de la cuenta @TELMEXSoluciona (“en un momento te llamamos”), comenzaron a aparecer tuits de amigos, conocidos y extraños en los que referían historias similares a la mía: fallas en la línea de Infinitum que no eran atendidas sino hasta después de semanas.

Y mientras aguardaba, un día vi aparecer un vehículo de Infinitum frente a mi casa. Me presenté con el operador, le hablé de mi problema y le pedí lo atendiese. Me dijo que estaba ahí para reparar un cable, que tardaría un poco, pero que después se presentaría en mi casa. Pasaron cuatro horas y el vehículo seguía ahí. Cuando transcurrió la quinta, no lo vi más.

El día de ayer, Carlos Slim ofreció una conferencia para defender el proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, ante los desatinos tropicales de Andrés Manuel López Obrador. En su calidad de empresario y líder, su intervención es sin duda atinada. Y lo sería mucho más si, a exceso de velocidad como pregona, empezara a poner orden en su casa.

mail:

voltaire2110@hotmail.com

twitter:

@Andres_M_Tapia