/ viernes 18 de septiembre de 2020

Para festejar los 81 años del PAN

Hoy, México y el mundo, enfrentamos profundos retos sociales y económicos. En ochenta y un años, hemos tenido avances loables, pero los retos que tenemos son complejos.

Cuando se fundó el Partido Acción Nacional en 1939, el mundo se debatía entre tres proyectos político-ideológicos:

el fascismo, el comunismo y el capitalismo.

En septiembre de aquel año, Manuel Gómez Morín junto con Efraín González Luna concluían los trabajos de la Asamblea constitutiva del PAN en el Frontón México, mientras que Alemania invadía Polonia dando inicio la Segunda Guerra Mundial.

El fascismo quedó derrotado en 1945 cuando los países aliados de Gran Bretaña, Estados Unidos, Unión Soviética y Francia, entre otros derrotaron a los países del Eje (Alemania, Italia y Japón).

El mundo quedó dividido en los dos bloques que se disputaron el dominio del globo, el capitalista encabezado por los Estados Unidos y el comunista por la Unión Soviética.

El triunfo del capitalismo inició con la caída del muro de Berlín en 1989 y con la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1991, sucesos que inspiraron a Francis Fukuyama para escribir su famoso libro: “El fin de la historia?”

Parecía entonces que finalmente el mundo coincidiría en una sola ruta común y convergente: la democracia liberal con competencia económica, apertura comercial, derechos humanos y colaboración internacional.

Sin embargo, la falta de contrapesos generó grandes desequilibrios y brechas de desigualdad a nivel mundial que han venido exacerbándose desde entonces y que hoy nos demandan a todos, compromiso y acciones radicales para detener la creciente desigualdad económica, la violencia en todas sus manifestaciones, el calentamiento global. Debemos encontrar la cura de la fatiga democrática posmoderna, en la que nadie se siente representado y una gran mayoría de la población se percibe excluida y mal tratada, por los gobiernos y sus élites.

En México, hemos quedado atrapados también en este sistema desequilibrado que ha generado crecimientos económicos mediocres, cuyos beneficios se han concentrado en pocas manos y que no ha podido garantizar a la mayoría de la población sus derechos económicos, políticos y sociales.

Esta fatiga democrática ha generado mucha irritación social y el surgimiento de movimientos y gobiernos populistas como el de López Obrador en México, Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil que tanto daño han causado.

Es urgente que el PAN se resuelva a construir una salida a esta crisis y proponer una alternativa al gobierno fallido de Morena, que no ha logrado tener la menor capacidad para solucionar los problemas de la inseguridad, la impunidad, la corrupción, la desigualdad ni la defensa de los derechos humanos de las mujeres, las víctimas, los desaparecidos…

El PAN debe honrar a sus fundadores en este aniversario de su fundación, construyendo un proyecto de futuro para México, que ofrezca a los ciudadanos una alternativa ante Morena. Un proyecto alternativo, un proyecto democrático para crecer con inclusión, con respeto al medio ambiente y ampliando las oportunidades, las capacidades y los derechos de todos los ciudadanos.

Tenemos todos la responsabilidad que construir juntos, un futuro mejor para la humanidad y un mejor gobierno para los mexicanos.



Senador por el PAN

Hoy, México y el mundo, enfrentamos profundos retos sociales y económicos. En ochenta y un años, hemos tenido avances loables, pero los retos que tenemos son complejos.

Cuando se fundó el Partido Acción Nacional en 1939, el mundo se debatía entre tres proyectos político-ideológicos:

el fascismo, el comunismo y el capitalismo.

En septiembre de aquel año, Manuel Gómez Morín junto con Efraín González Luna concluían los trabajos de la Asamblea constitutiva del PAN en el Frontón México, mientras que Alemania invadía Polonia dando inicio la Segunda Guerra Mundial.

El fascismo quedó derrotado en 1945 cuando los países aliados de Gran Bretaña, Estados Unidos, Unión Soviética y Francia, entre otros derrotaron a los países del Eje (Alemania, Italia y Japón).

El mundo quedó dividido en los dos bloques que se disputaron el dominio del globo, el capitalista encabezado por los Estados Unidos y el comunista por la Unión Soviética.

El triunfo del capitalismo inició con la caída del muro de Berlín en 1989 y con la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1991, sucesos que inspiraron a Francis Fukuyama para escribir su famoso libro: “El fin de la historia?”

Parecía entonces que finalmente el mundo coincidiría en una sola ruta común y convergente: la democracia liberal con competencia económica, apertura comercial, derechos humanos y colaboración internacional.

Sin embargo, la falta de contrapesos generó grandes desequilibrios y brechas de desigualdad a nivel mundial que han venido exacerbándose desde entonces y que hoy nos demandan a todos, compromiso y acciones radicales para detener la creciente desigualdad económica, la violencia en todas sus manifestaciones, el calentamiento global. Debemos encontrar la cura de la fatiga democrática posmoderna, en la que nadie se siente representado y una gran mayoría de la población se percibe excluida y mal tratada, por los gobiernos y sus élites.

En México, hemos quedado atrapados también en este sistema desequilibrado que ha generado crecimientos económicos mediocres, cuyos beneficios se han concentrado en pocas manos y que no ha podido garantizar a la mayoría de la población sus derechos económicos, políticos y sociales.

Esta fatiga democrática ha generado mucha irritación social y el surgimiento de movimientos y gobiernos populistas como el de López Obrador en México, Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil que tanto daño han causado.

Es urgente que el PAN se resuelva a construir una salida a esta crisis y proponer una alternativa al gobierno fallido de Morena, que no ha logrado tener la menor capacidad para solucionar los problemas de la inseguridad, la impunidad, la corrupción, la desigualdad ni la defensa de los derechos humanos de las mujeres, las víctimas, los desaparecidos…

El PAN debe honrar a sus fundadores en este aniversario de su fundación, construyendo un proyecto de futuro para México, que ofrezca a los ciudadanos una alternativa ante Morena. Un proyecto alternativo, un proyecto democrático para crecer con inclusión, con respeto al medio ambiente y ampliando las oportunidades, las capacidades y los derechos de todos los ciudadanos.

Tenemos todos la responsabilidad que construir juntos, un futuro mejor para la humanidad y un mejor gobierno para los mexicanos.



Senador por el PAN