/ viernes 25 de septiembre de 2020

La noticia: arma y escudo

La noticia debe ser un viaje y el lector el viajero trotamundos, el hombre instalado en la búsqueda personal de la información, el esclavo de la noticia, el amo de la intuición

Como reportero, nunca creí en la suerte, sino en el trabajo, la dedicación, perseverancia y la imaginación para obtener las noticias o salir airoso en guerras y conflictos armados. Sin embargo, insisto que reportero sin suerte, sólo llega a portero.

A lo largo de mi carrera de casi 65 años de actividad, más los que me falten, puede decirse que fui un hombre de suerte a la inversa, porque mientras un golpe de Estado, una guerra o un atentado contra el común de las personas es una situación catastrófica, de desgracia, de mala suerte, en esos acontecimientos encontré mis mejores noticias y reportajes que durante muchos años fueron característicos de mi estilo.

Diversos compañeros escribieron sobre mí. Francisco Ferreira del Diario Socialista de Portugal, tituló un artículo sobre mi trabajo llamándome ave de mal agüero, mientras Daniel Samper Pizano, un gran periodista, que además era accionista de El Tiempo, de Bogotá, el mejor diario de Colombia, en septiembre de 1973 me calificó en su artículo editorial como el arcángel del desastre.

▶️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

En la actualidad, es necesario convertir al hombre y sus circunstancias en el tema único del trabajo.

En aquellos días, el trabajo del reportero tenía mucho de abogado de una sociedad alejada de la voz pública, sin representación en los medios de comunicación. Hoy, el periodismo nada tiene ya ni de humanístico ni de aventurero. Todo se reduce al seguimiento de normas, caminos y pactos.

Con toda seguridad puedo afirmar que si en aquellos días el periodismo era hallazgo (consecuencia de la búsqueda viva), hoy es una reproducción sin emociones. Se ha convertido en algo más virtual y menos vivencial.

Si alguien se pregunta la razón de esta deshumanización del periodismo, de la pérdida de su condición romántica (en el sentido de anteponer los sentimientos a las razones), yo señalaría la esclavitud, esa por cuya vigencia un hombre ya no puede vivir sin celular o redes sociales.

En un sentido más idealista, la noticia debe ser un viaje y el lector el viajero trotamundos, el hombre instalado en la búsqueda personal de la información, el esclavo de la noticia, el amo de la intuición.

Algunas líneas de conducta que me sirvieron en mi formación, las comparto ahora con ustedes:

1. El periodismo es vocación para ser y ética para ejercer;

2. Se debe criticar, nunca difamar;

3. Se tiene que denunciar, no calumniar;

4. El periodismo agresivo, no es agresión personal;

5. Periodismo independiente no significa oposición, ni de facción;

6. Periodismo combativo, sí; destructivo, no;

7. Periodismo que convenza, no que intimide;

8. Es preferible perder una gran noticia que publicar una falsedad;

9. Periodismo de interés, no sensacionalista; y

10. Un periodismo que no oculte noticias, pero que tampoco las invente.

Desde que el Ejército estadounidense desclasificó el internet como secreto de Estado, el mundo se desajustó y cambió radicalmente.

El reportero tenía que salir a buscar la noticia con su libreta en mano y una pluma y, para llegar a otros países, era necesario viajar, estar presente, buscar al personaje del momento.

Con la llegada del télex a las salas de prensa, sentimos que nos acercábamos más a nuestras redacciones, pero siempre desde el lugar mismo de la noticia.

En cambio, apareció en la escena ared de redes y el teléfono celular. Hoy se puede mandar un mensaje instantáneo desde el desierto de Arabia Saudita hasta la Quinta Avenida de Nueva York, sin ningún problema y sin perder palabra de lo que se escriba y envíe.

Usted dirá si la noticia ha ganado o perdido importancia con el cambio radical del mundo.

Escucha el podcast


* Estudió la licenciatura en Químico metalúrgico, pero su verdadera vocación fue el periodismo. Inició en un semanario de toros, deportes y espectáculos. Colaborador del periodista Carlos Denegri, en Excélsior, y subdirector de El Universal. En casi 70 años de carrera, ha trabajado para radio, televisión y cine, siempre haciendo periodismo. Desde hace más de 25 años colabora para la Organización Editorial Mexicana.





Te recomendamos el podcast ⬇️

Apple Podcasts

Google Podcasts

Spotify

Acast

Deezer

Como reportero, nunca creí en la suerte, sino en el trabajo, la dedicación, perseverancia y la imaginación para obtener las noticias o salir airoso en guerras y conflictos armados. Sin embargo, insisto que reportero sin suerte, sólo llega a portero.

A lo largo de mi carrera de casi 65 años de actividad, más los que me falten, puede decirse que fui un hombre de suerte a la inversa, porque mientras un golpe de Estado, una guerra o un atentado contra el común de las personas es una situación catastrófica, de desgracia, de mala suerte, en esos acontecimientos encontré mis mejores noticias y reportajes que durante muchos años fueron característicos de mi estilo.

Diversos compañeros escribieron sobre mí. Francisco Ferreira del Diario Socialista de Portugal, tituló un artículo sobre mi trabajo llamándome ave de mal agüero, mientras Daniel Samper Pizano, un gran periodista, que además era accionista de El Tiempo, de Bogotá, el mejor diario de Colombia, en septiembre de 1973 me calificó en su artículo editorial como el arcángel del desastre.

▶️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

En la actualidad, es necesario convertir al hombre y sus circunstancias en el tema único del trabajo.

En aquellos días, el trabajo del reportero tenía mucho de abogado de una sociedad alejada de la voz pública, sin representación en los medios de comunicación. Hoy, el periodismo nada tiene ya ni de humanístico ni de aventurero. Todo se reduce al seguimiento de normas, caminos y pactos.

Con toda seguridad puedo afirmar que si en aquellos días el periodismo era hallazgo (consecuencia de la búsqueda viva), hoy es una reproducción sin emociones. Se ha convertido en algo más virtual y menos vivencial.

Si alguien se pregunta la razón de esta deshumanización del periodismo, de la pérdida de su condición romántica (en el sentido de anteponer los sentimientos a las razones), yo señalaría la esclavitud, esa por cuya vigencia un hombre ya no puede vivir sin celular o redes sociales.

En un sentido más idealista, la noticia debe ser un viaje y el lector el viajero trotamundos, el hombre instalado en la búsqueda personal de la información, el esclavo de la noticia, el amo de la intuición.

Algunas líneas de conducta que me sirvieron en mi formación, las comparto ahora con ustedes:

1. El periodismo es vocación para ser y ética para ejercer;

2. Se debe criticar, nunca difamar;

3. Se tiene que denunciar, no calumniar;

4. El periodismo agresivo, no es agresión personal;

5. Periodismo independiente no significa oposición, ni de facción;

6. Periodismo combativo, sí; destructivo, no;

7. Periodismo que convenza, no que intimide;

8. Es preferible perder una gran noticia que publicar una falsedad;

9. Periodismo de interés, no sensacionalista; y

10. Un periodismo que no oculte noticias, pero que tampoco las invente.

Desde que el Ejército estadounidense desclasificó el internet como secreto de Estado, el mundo se desajustó y cambió radicalmente.

El reportero tenía que salir a buscar la noticia con su libreta en mano y una pluma y, para llegar a otros países, era necesario viajar, estar presente, buscar al personaje del momento.

Con la llegada del télex a las salas de prensa, sentimos que nos acercábamos más a nuestras redacciones, pero siempre desde el lugar mismo de la noticia.

En cambio, apareció en la escena ared de redes y el teléfono celular. Hoy se puede mandar un mensaje instantáneo desde el desierto de Arabia Saudita hasta la Quinta Avenida de Nueva York, sin ningún problema y sin perder palabra de lo que se escriba y envíe.

Usted dirá si la noticia ha ganado o perdido importancia con el cambio radical del mundo.

Escucha el podcast


* Estudió la licenciatura en Químico metalúrgico, pero su verdadera vocación fue el periodismo. Inició en un semanario de toros, deportes y espectáculos. Colaborador del periodista Carlos Denegri, en Excélsior, y subdirector de El Universal. En casi 70 años de carrera, ha trabajado para radio, televisión y cine, siempre haciendo periodismo. Desde hace más de 25 años colabora para la Organización Editorial Mexicana.





Te recomendamos el podcast ⬇️

Apple Podcasts

Google Podcasts

Spotify

Acast

Deezer

Sociedad

Descarta Sheinbaum que CDMX regrese a semáforo rojo la próxima semana

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, señaló que analizan imponer restricciones de horarios en actividades económicas ante alza de casos Covid

CDMX

Basílica de Guadalupe cerrará sus puertas el 11 y 12 de diciembre

Claudia Sheinbaum informó que la Iglesia Católica hará en su momento el anuncio del cierre de la Basílica

Política

México, en "profundo descontento" con EU por caso Cienfuegos

Ebrard detalló que en todo momento se ha ofrecido a Salvador Cienfuegos la asistencia consular necesaria para evitar que haya arbitrariedades durante el proceso

Futbol

Tras lesión, Neymar no jugará los tres próximos partidos del PSG

"El brasileño fue sometido a una resonancia magnética que reveló una lesión en el aductor", precisa la página de internet

Deportes

Mike Tyson y Jones Jr. se preparan para una "pelea real"

Tyson abandonará su retiro de 15 años para este combate a puerta cerrada

Política

AMLO recibe a Jaime Bonilla en Palacio Nacional, se compromete a visitar BC

El gobernador de Baja California visitó al Presidente junto al alcalde de Ensenada, Armando Ayala

Doble Vía

Estudiantes de Guanajuato logran plata y bronce en Olimpiada de Matemáticas

El representativo de Guanajuato también consiguió una mención honorífica

Automotriz

MG Motor se instala en México con tres modelos

MG Motor se instala en México con tres modelos

Finanzas

Facebook advierte de un 2021 difícil pese a que ventas trimestrales superan expectativas

Los ingresos totales, que consisten principalmente en ventas de publicidad, aumentaron a 21.470 millones de dólares