/ miércoles 21 de septiembre de 2016

Trump, la estrella principal de show de guiñoles

Un Donald Trump vestido como el líder de una bandapunk y con un tupé que se mueve con vida propia es la estrella delXYZ Show, un veterano programa de guiñoles keniano creado por elhumorista gráfico más conocido del este de África, Godfrey“Gado” Mwampembwa.

“Estados Unidos es un país importante para Kenia,la política estadunidense es algo de lo que los kenianos estánpendientes. ¡Obama es de Kenia!”, explica el jefe de guionistasde los guiñoles, Loi Awat.

El popular programa de sátira política, que seemite en la televisión keniana desde 2009, nació inspirado por elespectáculo de marionetas francés “Les Guignols” (“LosGuiñoles”).

Desde entonces, se ha burlado sin miedo deprominentes figuras internacionales y de las élites políticas deKenia, un país donde la libertad de expresión a menudo se veamordazada por las leyes y las fuerzas del orden.

“Cuando empezamos había más libertad de prensa,era un momento en que para hacer comedia no teníamos muchosproblemas. Ahora hay leyes muy restrictivas, periodistas que hansido atacados... La situación es muy diferente y tenemos quepensar más en las líneas que cruzamos”, explica Awat.

A escasas semanas de las elecciones presidenciales enEU, los muñecos kenianos han incorporado a un invitado estelarhabitual ya en las televisiones de todo el mundo: el deslenguadocandidato republicano caracterizado como Sid Vicious, el bajista dela banda punk Sex Pistols.

Trump es alguien “hostil, poco progresista enmateria de derechos, en cuestiones de género y sexualidad, en ladiplomacia”, sostiene Awat.

Por eso, los guionistas del XYZ pensaron que supersonaje podría estrenarse interpretando el clásico de losPistols “Dios salve a la reina”, que arremetía contra lapolítica liberal que comenzaba a aflorar en Reino Unido a finalesde los 70 y el régimen monárquico.

Enfundado en una chupa de cuero sembrada de pegatinas“anti-Hillary Clinton”, con una cadena que une un“piercing” en su nariz con su oreja y mucho mal humor, elmuñeco de látex cobra vida controlado por dos titiriteros, quetambién hacen danzar a su inconfundible tupé pelirrojo.

“No hay futuro en el régimen de Clinton, inclusoObama puede irse al infierno. Soy el futuro, el futuro deAmérica”, canta Trump, versionando a los Pistols.

El himno punk termina con el candidato republicanoaporreando una batería decorada con el título “TrumpPistols”, y desvelando sus planes sobre la frontera entre Méxicoy EU en los últimos acordes de la canción.

“Construiré el muro más alto, y México pagarápor ello. Puede que la llamen ‘El muro de Trump’”.

Los guionistas han incorporado a Trump porque sudiscurso habla de cosas con las que los kenianos lidian cada día:“La inmigración, las cuestiones de género, la poblaciónafricana. Hay muchos kenianos en EU”.

“Kenia está muy influida por EU, vemos susprogramas escuchamos su música. Con Obama nos sentíamos muyincluidos y vinculados a EU”, asegura Awat.

Debido al elevado coste de fabricación de lasmarionetas (cada una cuesta unos 5 mil dólares), Awat no sabecuándo comenzará la producción de la última temporada, que entodo caso será antes de las elecciones generales en Kenia,previstas para agosto de 2017.

La marioneta de la aspirante demócrata se unirá alshow el próximo año, pero el republicano podría eclipsar a sucontrincante en el espectáculo, y eso que a los kenianos, diceAwat, “Trump no les gusta nada”.

Un Donald Trump vestido como el líder de una bandapunk y con un tupé que se mueve con vida propia es la estrella delXYZ Show, un veterano programa de guiñoles keniano creado por elhumorista gráfico más conocido del este de África, Godfrey“Gado” Mwampembwa.

“Estados Unidos es un país importante para Kenia,la política estadunidense es algo de lo que los kenianos estánpendientes. ¡Obama es de Kenia!”, explica el jefe de guionistasde los guiñoles, Loi Awat.

El popular programa de sátira política, que seemite en la televisión keniana desde 2009, nació inspirado por elespectáculo de marionetas francés “Les Guignols” (“LosGuiñoles”).

Desde entonces, se ha burlado sin miedo deprominentes figuras internacionales y de las élites políticas deKenia, un país donde la libertad de expresión a menudo se veamordazada por las leyes y las fuerzas del orden.

“Cuando empezamos había más libertad de prensa,era un momento en que para hacer comedia no teníamos muchosproblemas. Ahora hay leyes muy restrictivas, periodistas que hansido atacados... La situación es muy diferente y tenemos quepensar más en las líneas que cruzamos”, explica Awat.

A escasas semanas de las elecciones presidenciales enEU, los muñecos kenianos han incorporado a un invitado estelarhabitual ya en las televisiones de todo el mundo: el deslenguadocandidato republicano caracterizado como Sid Vicious, el bajista dela banda punk Sex Pistols.

Trump es alguien “hostil, poco progresista enmateria de derechos, en cuestiones de género y sexualidad, en ladiplomacia”, sostiene Awat.

Por eso, los guionistas del XYZ pensaron que supersonaje podría estrenarse interpretando el clásico de losPistols “Dios salve a la reina”, que arremetía contra lapolítica liberal que comenzaba a aflorar en Reino Unido a finalesde los 70 y el régimen monárquico.

Enfundado en una chupa de cuero sembrada de pegatinas“anti-Hillary Clinton”, con una cadena que une un“piercing” en su nariz con su oreja y mucho mal humor, elmuñeco de látex cobra vida controlado por dos titiriteros, quetambién hacen danzar a su inconfundible tupé pelirrojo.

“No hay futuro en el régimen de Clinton, inclusoObama puede irse al infierno. Soy el futuro, el futuro deAmérica”, canta Trump, versionando a los Pistols.

El himno punk termina con el candidato republicanoaporreando una batería decorada con el título “TrumpPistols”, y desvelando sus planes sobre la frontera entre Méxicoy EU en los últimos acordes de la canción.

“Construiré el muro más alto, y México pagarápor ello. Puede que la llamen ‘El muro de Trump’”.

Los guionistas han incorporado a Trump porque sudiscurso habla de cosas con las que los kenianos lidian cada día:“La inmigración, las cuestiones de género, la poblaciónafricana. Hay muchos kenianos en EU”.

“Kenia está muy influida por EU, vemos susprogramas escuchamos su música. Con Obama nos sentíamos muyincluidos y vinculados a EU”, asegura Awat.

Debido al elevado coste de fabricación de lasmarionetas (cada una cuesta unos 5 mil dólares), Awat no sabecuándo comenzará la producción de la última temporada, que entodo caso será antes de las elecciones generales en Kenia,previstas para agosto de 2017.

La marioneta de la aspirante demócrata se unirá alshow el próximo año, pero el republicano podría eclipsar a sucontrincante en el espectáculo, y eso que a los kenianos, diceAwat, “Trump no les gusta nada”.

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