/ martes 31 de enero de 2017

Para renegociar el TLCAN hay que reconocer su bondad tripartita, considera Ildefonso Guajardo

  • Caída de empleo en EU, por “robotización” y “tecnificación” de las líneas de producción, asegura la SE

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, resaltó que para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) existen tres pilares fundamentales.

En el marco de la Sesión Plenaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo que para poder iniciar alguna transacción con Estados Unidos (EU), el primer pilar es garantizar que al sentarse a la mesa de negociación, las partes interesadas estén conscientes de que el TLCAN ha sido benéfico para todos y no caer en la tentación de decir que solo ha beneficiado a México.

“Tú no puedes iniciar una negociación aceptando el argumento de que México es el único beneficiado. Ha favorecido a los tres países y es fundamental que mi negociación parta de ese entendimiento, porque si no será sesgado, será simplemente un esfuerzo de querer ”reequilibrar” algo que no está desequilibrado.

“Un negociador no puede iniciar un proceso de negociación sin que las partes que lo integran reconozcan que este mecanismo ha sido benéfico para los tres países sentados en la mesa (EU, Canadá y México)”, subrayó Guajardo Villarreal.

Respecto a las afirmaciones sobre que empresas estadunidenses han migrado hacia México dejando norteamericanos sin empleo como si nuestro país hubiera robado empleos al vecino país, dijo que lo que originó la pérdida de empleos fue la “robotización” y “tecnificación” de las líneas de producción, no el comercio internacional ni la apertura de fronteras.

“Cuando desglosamos los estados que se vieron afectados y que votaron por un candidato que les ofrecía defender la planta productiva, vemos que la comparación entre aquella que compite contra China y aquella que se complementa con México, la sorpresa es que la que se complementa con nuestro país se ha defendido contra la competencia con Asia, mientras que la que compite sin intervención de México es la que se ha ido en picada. México es parte de la solución, México no es parte del problema”.

El siguiente punto a considerar es la necesidad de aceptar que existen áreas que requieren ser potencializadas por bien del país y sus futuras generaciones, como lo es el comercio electrónico y que no forma parte del acuerdo, así como áreas que han tomado una relevancia fundamental para avanzar como son las telecomunicaciones y la integración energética de América del Norte. “El segundo pilar es reconocer que hay temas que hay que cambiar para beneficiar a los tres países. Es necesario modernizar el acuerdo”.

Aseguró que el tercer pilar considera sin duda que habrá una negociación, pero deberá ser sin adoptar influencias que el tiempo ha demostrado que no funcionan como el imponer cuotas o aranceles en restricción al comercio; “eso es parte de lo que vivió el mundo en los setentas y se demostró que no son solución al desarrollo, crecimiento y competitividad, por lo tanto si iniciará una negociación, pero una negociación bajo elementos claros de aquello que nos puede beneficiar a los tres países y al final debe haber una evitación ganar-ganar-ganar”.

México, potencia manufacturera

Durante su exposición, Ildefonso Guajardo resaltó que el Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN) permitió posicionar a México como una potencia manufacturera, la primera en América Latina y sin duda una de las tres de mayor complejidad manufacturera a nivel global; “al mismo tiempo esta visión de integración que nos pone en el mercado más poderoso también tuvo un efecto que no necesariamente tuvo un efecto transformador porque al mismo tiempo nos dio la tranquilidad de que teníamos el mercado más grande el mundo a unos cuantos kilómetros de acceso y durante mucho tiempo en estos veinte años nos dormimos en algunos momentos en nuestros laureles en la estrategia de diversificación”.

Por ello, aseguró que la administración del presidente Enrique Peña le impuso una nueva dinámica a la estrategia de integración global, y ejemplificó que la siguiente semana irán por la tercera ronda en la negociación con Europa para poner como objetivo concretarla este año.

“En ese esquema, la definición debe ser clara, si algo vamos a aprender en este nuevo reto es que tenemos que reinventarnos es de el punto de vista de nuestras capacidades competitivas y de desarrollo de capacidades productivas hacia adelante para precisamente tener una plataforma de mayores balances y mayores equilibrios”.

  • Caída de empleo en EU, por “robotización” y “tecnificación” de las líneas de producción, asegura la SE

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, resaltó que para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) existen tres pilares fundamentales.

En el marco de la Sesión Plenaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo que para poder iniciar alguna transacción con Estados Unidos (EU), el primer pilar es garantizar que al sentarse a la mesa de negociación, las partes interesadas estén conscientes de que el TLCAN ha sido benéfico para todos y no caer en la tentación de decir que solo ha beneficiado a México.

“Tú no puedes iniciar una negociación aceptando el argumento de que México es el único beneficiado. Ha favorecido a los tres países y es fundamental que mi negociación parta de ese entendimiento, porque si no será sesgado, será simplemente un esfuerzo de querer ”reequilibrar” algo que no está desequilibrado.

“Un negociador no puede iniciar un proceso de negociación sin que las partes que lo integran reconozcan que este mecanismo ha sido benéfico para los tres países sentados en la mesa (EU, Canadá y México)”, subrayó Guajardo Villarreal.

Respecto a las afirmaciones sobre que empresas estadunidenses han migrado hacia México dejando norteamericanos sin empleo como si nuestro país hubiera robado empleos al vecino país, dijo que lo que originó la pérdida de empleos fue la “robotización” y “tecnificación” de las líneas de producción, no el comercio internacional ni la apertura de fronteras.

“Cuando desglosamos los estados que se vieron afectados y que votaron por un candidato que les ofrecía defender la planta productiva, vemos que la comparación entre aquella que compite contra China y aquella que se complementa con México, la sorpresa es que la que se complementa con nuestro país se ha defendido contra la competencia con Asia, mientras que la que compite sin intervención de México es la que se ha ido en picada. México es parte de la solución, México no es parte del problema”.

El siguiente punto a considerar es la necesidad de aceptar que existen áreas que requieren ser potencializadas por bien del país y sus futuras generaciones, como lo es el comercio electrónico y que no forma parte del acuerdo, así como áreas que han tomado una relevancia fundamental para avanzar como son las telecomunicaciones y la integración energética de América del Norte. “El segundo pilar es reconocer que hay temas que hay que cambiar para beneficiar a los tres países. Es necesario modernizar el acuerdo”.

Aseguró que el tercer pilar considera sin duda que habrá una negociación, pero deberá ser sin adoptar influencias que el tiempo ha demostrado que no funcionan como el imponer cuotas o aranceles en restricción al comercio; “eso es parte de lo que vivió el mundo en los setentas y se demostró que no son solución al desarrollo, crecimiento y competitividad, por lo tanto si iniciará una negociación, pero una negociación bajo elementos claros de aquello que nos puede beneficiar a los tres países y al final debe haber una evitación ganar-ganar-ganar”.

México, potencia manufacturera

Durante su exposición, Ildefonso Guajardo resaltó que el Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN) permitió posicionar a México como una potencia manufacturera, la primera en América Latina y sin duda una de las tres de mayor complejidad manufacturera a nivel global; “al mismo tiempo esta visión de integración que nos pone en el mercado más poderoso también tuvo un efecto que no necesariamente tuvo un efecto transformador porque al mismo tiempo nos dio la tranquilidad de que teníamos el mercado más grande el mundo a unos cuantos kilómetros de acceso y durante mucho tiempo en estos veinte años nos dormimos en algunos momentos en nuestros laureles en la estrategia de diversificación”.

Por ello, aseguró que la administración del presidente Enrique Peña le impuso una nueva dinámica a la estrategia de integración global, y ejemplificó que la siguiente semana irán por la tercera ronda en la negociación con Europa para poner como objetivo concretarla este año.

“En ese esquema, la definición debe ser clara, si algo vamos a aprender en este nuevo reto es que tenemos que reinventarnos es de el punto de vista de nuestras capacidades competitivas y de desarrollo de capacidades productivas hacia adelante para precisamente tener una plataforma de mayores balances y mayores equilibrios”.