/ lunes 16 de enero de 2017

Exigen ¡ya! alza de tarifas transportistas de pasajeros

  • Por gasolinazo y aumento de precios de autopartes “piden esquina”

Con apenas quince días de sufrir el embate de los “gasolinazos” y el aumento de los precios de las refacciones por la devaluación del peso, los choferes de diversas rutas de transporte público ya “piden esquina”, por lo que insistieron en la urgente necesidad de subir el precio del pasaje.

Su situación es muy difícil, afirmaron, porque ahora tienen que pagar más por el mismo llenado de tanque, lo que afecta el bolsillo no solo de ellos, sino de todos los mexicanos.

Mauricio López, trabajador del volante de Barranca del Norte a Puerta Grande, en la delegación Álvaro Obregón, comentó que es difícil la situación que se tiene desde el 1 de enero debido al aumento de 20 por ciento en las gasolinas, mientras que las autoridades capitalinas solo informan que estudian la posibilidad de autorizar las tarifas del transporte público concesionado.

Lo cierto es, indicó, que tardarán en autorizar un aumento a las tarifas porque estudian no solo el impacto que causará al bolsillo de la clase trabajadora, sino el impacto que tendrá para los posibles candidatos que empiezan a perfilarse.

“Nosotros hemos platicado que los mexicanos no podemos aguantar más la situación que priva en el país, todo sube y prueba de ello es que al inicio de cada año los alimentos, la ropa, todo sube menos los salarios. Ahora nos encontramos con la noticia de que autorizaron el aumento a los combustibles, creemos que ya no puede seguir esta situación”, refirió.

Al igual que Mauricio, operadores de varias rutas en el paradero de Pantitlán, indicaron que a pesar de que se esfuerzan en mantener limpios y en buen estado los vehículos que manejan, el alza a las gasolinas les ha dado un revés en su economía familiar, por lo que se reúnen para concretar algunas acciones.

Durante un sondeo, choferes de rutas con destino al Panteón Civil, Central de Abasto, La Merced, entre otras, manifestaron que hacen todo lo posible por continuar la prestación del servicio a miles de personas que lo utilizan, pero desde el punto de vista económico no saben cuánto tiempo más puedan soportarlo.

Juan, Pablo, Ernesto y Tomas explicaron que no quieren afectar aún más la economía de los usuarios, pero ellos también tienen que llevar gasto a sus hogares, por lo que las autoridades capitalinas tendrán que analizar de manera real la situación que priva en la Ciudad de México.

“No queremos afectar a los usuarios, pero también queremos decirles a las autoridades del transporte que queremos seguir trabajando, por eso les pedimos que sea un alza a las tarifas razonable que no les afecte, pero que nos ayude también a los choferes de las diversas rutas”, expresó Arturo.

Las tarifas máximas que se pagan en el transporte público concesionado no sobrepasan los 5.50 por más de 12 kilómetros, siendo la mínima de cuatro pesos que tratarían de mantener si la situación de incrementos no estuviera tan drástica desde el inicio de este 2017.

El desacuerdo priva también entre los taxistas que prestan servicio en la capital, luego de que las empresas con aplicación Uber y Cabify registraron un incremento de 15 y 5 por ciento, respectivamente, ante el alza de los combustibles.

“No es justo que las autoridades capitalinas permitan que estos señores, además de que nos quitan el servicio, ahora también ganen mejor que nosotros”, refirió don Leopoldo, quien durante el trayecto de Zócalo a la colonia Doctores platicó que esta situación ha generado que varios de sus compañeros solo pregunten a donde van para poner una tarifa sin taxímetro.

“Es cierto, -le comenté-, uno de sus compañeros me dijo a dónde van y le dije a la Doctores, e inmediatamente me respondió son 90 pesos, siendo que usted nos cobró 35 pesos”.

  • Por gasolinazo y aumento de precios de autopartes “piden esquina”

Con apenas quince días de sufrir el embate de los “gasolinazos” y el aumento de los precios de las refacciones por la devaluación del peso, los choferes de diversas rutas de transporte público ya “piden esquina”, por lo que insistieron en la urgente necesidad de subir el precio del pasaje.

Su situación es muy difícil, afirmaron, porque ahora tienen que pagar más por el mismo llenado de tanque, lo que afecta el bolsillo no solo de ellos, sino de todos los mexicanos.

Mauricio López, trabajador del volante de Barranca del Norte a Puerta Grande, en la delegación Álvaro Obregón, comentó que es difícil la situación que se tiene desde el 1 de enero debido al aumento de 20 por ciento en las gasolinas, mientras que las autoridades capitalinas solo informan que estudian la posibilidad de autorizar las tarifas del transporte público concesionado.

Lo cierto es, indicó, que tardarán en autorizar un aumento a las tarifas porque estudian no solo el impacto que causará al bolsillo de la clase trabajadora, sino el impacto que tendrá para los posibles candidatos que empiezan a perfilarse.

“Nosotros hemos platicado que los mexicanos no podemos aguantar más la situación que priva en el país, todo sube y prueba de ello es que al inicio de cada año los alimentos, la ropa, todo sube menos los salarios. Ahora nos encontramos con la noticia de que autorizaron el aumento a los combustibles, creemos que ya no puede seguir esta situación”, refirió.

Al igual que Mauricio, operadores de varias rutas en el paradero de Pantitlán, indicaron que a pesar de que se esfuerzan en mantener limpios y en buen estado los vehículos que manejan, el alza a las gasolinas les ha dado un revés en su economía familiar, por lo que se reúnen para concretar algunas acciones.

Durante un sondeo, choferes de rutas con destino al Panteón Civil, Central de Abasto, La Merced, entre otras, manifestaron que hacen todo lo posible por continuar la prestación del servicio a miles de personas que lo utilizan, pero desde el punto de vista económico no saben cuánto tiempo más puedan soportarlo.

Juan, Pablo, Ernesto y Tomas explicaron que no quieren afectar aún más la economía de los usuarios, pero ellos también tienen que llevar gasto a sus hogares, por lo que las autoridades capitalinas tendrán que analizar de manera real la situación que priva en la Ciudad de México.

“No queremos afectar a los usuarios, pero también queremos decirles a las autoridades del transporte que queremos seguir trabajando, por eso les pedimos que sea un alza a las tarifas razonable que no les afecte, pero que nos ayude también a los choferes de las diversas rutas”, expresó Arturo.

Las tarifas máximas que se pagan en el transporte público concesionado no sobrepasan los 5.50 por más de 12 kilómetros, siendo la mínima de cuatro pesos que tratarían de mantener si la situación de incrementos no estuviera tan drástica desde el inicio de este 2017.

El desacuerdo priva también entre los taxistas que prestan servicio en la capital, luego de que las empresas con aplicación Uber y Cabify registraron un incremento de 15 y 5 por ciento, respectivamente, ante el alza de los combustibles.

“No es justo que las autoridades capitalinas permitan que estos señores, además de que nos quitan el servicio, ahora también ganen mejor que nosotros”, refirió don Leopoldo, quien durante el trayecto de Zócalo a la colonia Doctores platicó que esta situación ha generado que varios de sus compañeros solo pregunten a donde van para poner una tarifa sin taxímetro.

“Es cierto, -le comenté-, uno de sus compañeros me dijo a dónde van y le dije a la Doctores, e inmediatamente me respondió son 90 pesos, siendo que usted nos cobró 35 pesos”.