/ domingo 27 de noviembre de 2016

Iniciativa constitucional de Mancera atenta contra equilibrio de poderes

La iniciativa de la Constitución de la Ciudad de México fue cuestionada durante la sesión de la Comisión de Ciudadanía, Ejercicio Democrático y Régimen de Gobierno, ya que rompe con la idea del constitucionalismo federativo sobre la existencia de tres poderes, de una República de equilibrio con la separación, precisamente, de los poderes.

En este sentido, los asambleístas rechazaron la propuesta de dotar de facultades al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCdMx), a fin de que presente iniciativas de ley ante el Poder Legislativo.

En el artículo 35 de la iniciativa de Constitución de la Ciudad de México enviada por el mandatario capitalino, Miguel Ángel Mancera, se propone que podrán iniciar leyes o decretos el jefe de Gobierno, los diputados del Congreso de la Unión, el TSJCdMx, los organismos autónomos en las materias de su competencia, las alcaldías y los ciudadanos, cuando reúnan al menos 0.25 por ciento de firmas de la lista nominal de electores vigente.

Al respecto, el panista Gonzalo Altamirano Dimas fue uno de los que manifestaron sus dudas y opinó que en este momento, no se debe abrir a otras instancias la facultad para presentar iniciativas de ley, como el TSJCdMx.

A su vez, Jesús Ortega, asambleísta constituyente perredista, afirmó que en el modelo político que rige en México están bien definidas las facultades que tienen los poderes Ejecutivo y Legislativo para presentar iniciativas de ley, así como las condiciones que debe reunir la ciudadanía para también poder hacerlo.

Explicó que la propuesta del jefe de Gobierno de Ciudad de México oscila entre la ortodoxia y la heterodoxia, por lo que los asambleístas constituyentes deben ser consecuentes con la idea de la división de poderes.

Agregó que por un lado, el Ejecutivo se pone muy estricto al decir que el Poder Legislativo es el representante del pueblo y que la soberanía que de éste emana se refleja en el Congreso.

La iniciativa de la Constitución de la Ciudad de México fue cuestionada durante la sesión de la Comisión de Ciudadanía, Ejercicio Democrático y Régimen de Gobierno, ya que rompe con la idea del constitucionalismo federativo sobre la existencia de tres poderes, de una República de equilibrio con la separación, precisamente, de los poderes.

En este sentido, los asambleístas rechazaron la propuesta de dotar de facultades al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCdMx), a fin de que presente iniciativas de ley ante el Poder Legislativo.

En el artículo 35 de la iniciativa de Constitución de la Ciudad de México enviada por el mandatario capitalino, Miguel Ángel Mancera, se propone que podrán iniciar leyes o decretos el jefe de Gobierno, los diputados del Congreso de la Unión, el TSJCdMx, los organismos autónomos en las materias de su competencia, las alcaldías y los ciudadanos, cuando reúnan al menos 0.25 por ciento de firmas de la lista nominal de electores vigente.

Al respecto, el panista Gonzalo Altamirano Dimas fue uno de los que manifestaron sus dudas y opinó que en este momento, no se debe abrir a otras instancias la facultad para presentar iniciativas de ley, como el TSJCdMx.

A su vez, Jesús Ortega, asambleísta constituyente perredista, afirmó que en el modelo político que rige en México están bien definidas las facultades que tienen los poderes Ejecutivo y Legislativo para presentar iniciativas de ley, así como las condiciones que debe reunir la ciudadanía para también poder hacerlo.

Explicó que la propuesta del jefe de Gobierno de Ciudad de México oscila entre la ortodoxia y la heterodoxia, por lo que los asambleístas constituyentes deben ser consecuentes con la idea de la división de poderes.

Agregó que por un lado, el Ejecutivo se pone muy estricto al decir que el Poder Legislativo es el representante del pueblo y que la soberanía que de éste emana se refleja en el Congreso.