/ miércoles 1 de marzo de 2017

El Banco de México recorta las expectativas de crecimiento para 2017

||Con información de Alejandro Durán y Notimex||

Derivado principalmente de la incertidumbre que genera la actual relación con Estados Unidos, el Banco de México (Banxico) determinó recortar su previsión de crecimiento para este 2017 y el siguiente año.

De esta manera, el gobernador de la Junta de Gobierno del banco central, Agustín Carstens, anunció que el pronóstico de crecimiento para este 2017 pasó de 1.5 a 2.5% a un rango de 1.3 a 2.3%, mientras que para 2018 se ajustó de un intervalo de 2.2 a 3.2 a otro de 1.7 a 2.7%.

En la presentación del Informe Trimestral Octubre-Diciembre 2016, explicó que esta situación se origina porque la economía mexicana enfrentó un entorno externo complejo que fue deteriorándose a lo largo del 2016.

“En particular, prevaleció un ambiente de elevada volatilidad como consecuencia, entre otros factores, de la incertidumbre relacionada con el proceso de normalización de la postura monetaria en Estados Unidos, así como, hacia finales del año, por el proceso electoral llevado a cabo en dicho país y su desenlace”, indicó.

Añadió que “tomando en cuenta la incertidumbre sobre la relación bilateral con Estados Unidos, la necesidad de consolidar finanzas públicas sanas y la política monetaria que hemos adoptado, la Junta ha considerado oportuno y necesario revisar a la baja los pronósticos de crecimiento del país para el año en curso y para el año entrante”.

Por si fuera poco, la inflación general se situará este año por encima del objetivo de 3.0% más/menos un punto porcentual, aunque se espera que durante los últimos meses de 2017 retome una tendencia convergente hacia la meta.

El funcionario expuso que la inflación se verá afectada "de manera temporal", derivado del impacto del tipo de cambio y por el incremento en el precio de las gasolinas.

El banquero central dijo que este menor dinamismo económico tendrá repercusiones en materia laboral, pues ahora estima que en este año se crearán entre 580 y 680 mil nuevos empleos, a diferencia del rango de 600 a 700 mil que proyectaba anteriormente.

Además, anticipó que tanto para el presente año como en 2018 un menor déficit en cuenta corriente.

Por otra parte, consideró que las medidas aplicadas hasta ahora por el instituto central "parecen que han sido bastante exitosas" para anclar las expectativas de inflación.

Precisó que entre los riesgos al alza destacan que la implementación de las reformas estructurales den resultados, además que el nivel de tipo de cambio favorezca las exportaciones no petroleras.

Además que una mejora en la economía de Estados Unidos genere una mayor demanda en el sector manufacturero en el país, junto a un mayor envío de remesas y que haya un resultado favorable en la próxima renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN).

Por el contrario, entre los riesgos a baja destaca que diversas empresas decidan cancelar o posponer sus planes de inversión a la luz de los eventos recientes en Estados Unidos, y que en ese país se implante una política comercial y fiscal altamente proteccionista, que conduzca a un mayor deterioro de la confianza de los consumidores y empresas.

Además, que las agencias calificadoras reduzcan su calificación crediticia del país y esto afecte los flujos de inversión hacia México, que haya una disminución en las remesas y episodios de alta volatilidad en los mercados que reduzcan las fuentes de financiamiento hacia el país.

/parg

||Con información de Alejandro Durán y Notimex||

Derivado principalmente de la incertidumbre que genera la actual relación con Estados Unidos, el Banco de México (Banxico) determinó recortar su previsión de crecimiento para este 2017 y el siguiente año.

De esta manera, el gobernador de la Junta de Gobierno del banco central, Agustín Carstens, anunció que el pronóstico de crecimiento para este 2017 pasó de 1.5 a 2.5% a un rango de 1.3 a 2.3%, mientras que para 2018 se ajustó de un intervalo de 2.2 a 3.2 a otro de 1.7 a 2.7%.

En la presentación del Informe Trimestral Octubre-Diciembre 2016, explicó que esta situación se origina porque la economía mexicana enfrentó un entorno externo complejo que fue deteriorándose a lo largo del 2016.

“En particular, prevaleció un ambiente de elevada volatilidad como consecuencia, entre otros factores, de la incertidumbre relacionada con el proceso de normalización de la postura monetaria en Estados Unidos, así como, hacia finales del año, por el proceso electoral llevado a cabo en dicho país y su desenlace”, indicó.

Añadió que “tomando en cuenta la incertidumbre sobre la relación bilateral con Estados Unidos, la necesidad de consolidar finanzas públicas sanas y la política monetaria que hemos adoptado, la Junta ha considerado oportuno y necesario revisar a la baja los pronósticos de crecimiento del país para el año en curso y para el año entrante”.

Por si fuera poco, la inflación general se situará este año por encima del objetivo de 3.0% más/menos un punto porcentual, aunque se espera que durante los últimos meses de 2017 retome una tendencia convergente hacia la meta.

El funcionario expuso que la inflación se verá afectada "de manera temporal", derivado del impacto del tipo de cambio y por el incremento en el precio de las gasolinas.

El banquero central dijo que este menor dinamismo económico tendrá repercusiones en materia laboral, pues ahora estima que en este año se crearán entre 580 y 680 mil nuevos empleos, a diferencia del rango de 600 a 700 mil que proyectaba anteriormente.

Además, anticipó que tanto para el presente año como en 2018 un menor déficit en cuenta corriente.

Por otra parte, consideró que las medidas aplicadas hasta ahora por el instituto central "parecen que han sido bastante exitosas" para anclar las expectativas de inflación.

Precisó que entre los riesgos al alza destacan que la implementación de las reformas estructurales den resultados, además que el nivel de tipo de cambio favorezca las exportaciones no petroleras.

Además que una mejora en la economía de Estados Unidos genere una mayor demanda en el sector manufacturero en el país, junto a un mayor envío de remesas y que haya un resultado favorable en la próxima renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN).

Por el contrario, entre los riesgos a baja destaca que diversas empresas decidan cancelar o posponer sus planes de inversión a la luz de los eventos recientes en Estados Unidos, y que en ese país se implante una política comercial y fiscal altamente proteccionista, que conduzca a un mayor deterioro de la confianza de los consumidores y empresas.

Además, que las agencias calificadoras reduzcan su calificación crediticia del país y esto afecte los flujos de inversión hacia México, que haya una disminución en las remesas y episodios de alta volatilidad en los mercados que reduzcan las fuentes de financiamiento hacia el país.

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