/ jueves 12 de noviembre de 2015

México es reelecto como miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO

En el marco de los trabajos de la 38ª sesión de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que se realiza en Francia del 3 al 18 de noviembre, México fue reelecto como miembro del Consejo Ejecutivo de dicha Organización para el período 2015-2019.

La renovación de mandato en este órgano rector, permitirá a nuestro país, entre otras acciones, continuar el desarrollo de programas de cooperación de la Agenda Educación 2030 y fortalecer el régimen internacional de la protección y preservación del patrimonio de la humanidad.

La Agenda de Educación 2030, es parte central del programa de trabajo del Consejo Ejecutivo, cuyo objetivo es asegurar una educación de calidad, inclusiva, equitativa, además de promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Asimismo, se encarga de los retos que representa la destrucción intencional de bienes culturales en casos de conflicto armado, del fortalecimiento del sistema de protección del patrimonio mundial y del combate al tráfico ilícito de bienes culturales.

El Consejo Ejecutivo está integrado por 58 Estados, los cuales son electos por los 195 Estados Miembros de la UNESCO por un mandato de cuatro años. Entre sus principales funciones destacan: examinar y supervisar la ejecución del programa de trabajo de la organización, formular recomendaciones sobre la admisión de nuevos Estados que no son miembros de la ONU, hacer recomendaciones sobre el nombramiento del Director General y convocar a conferencias sobre la educación, las ciencias y las humanidades o la difusión del conocimiento.

México es miembro fundador de la UNESCO y ha formado parte de su Consejo Ejecutivo de manera intermitente desde su creación. El propósito de esta organización es contribuir a la paz internacional a través de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación, y su mandato privilegia la colaboración mundial a fin de garantizar el respeto universal de la justicia, los derechos humanos y las libertades fundamentales.

/parg

En el marco de los trabajos de la 38ª sesión de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que se realiza en Francia del 3 al 18 de noviembre, México fue reelecto como miembro del Consejo Ejecutivo de dicha Organización para el período 2015-2019.

La renovación de mandato en este órgano rector, permitirá a nuestro país, entre otras acciones, continuar el desarrollo de programas de cooperación de la Agenda Educación 2030 y fortalecer el régimen internacional de la protección y preservación del patrimonio de la humanidad.

La Agenda de Educación 2030, es parte central del programa de trabajo del Consejo Ejecutivo, cuyo objetivo es asegurar una educación de calidad, inclusiva, equitativa, además de promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Asimismo, se encarga de los retos que representa la destrucción intencional de bienes culturales en casos de conflicto armado, del fortalecimiento del sistema de protección del patrimonio mundial y del combate al tráfico ilícito de bienes culturales.

El Consejo Ejecutivo está integrado por 58 Estados, los cuales son electos por los 195 Estados Miembros de la UNESCO por un mandato de cuatro años. Entre sus principales funciones destacan: examinar y supervisar la ejecución del programa de trabajo de la organización, formular recomendaciones sobre la admisión de nuevos Estados que no son miembros de la ONU, hacer recomendaciones sobre el nombramiento del Director General y convocar a conferencias sobre la educación, las ciencias y las humanidades o la difusión del conocimiento.

México es miembro fundador de la UNESCO y ha formado parte de su Consejo Ejecutivo de manera intermitente desde su creación. El propósito de esta organización es contribuir a la paz internacional a través de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación, y su mandato privilegia la colaboración mundial a fin de garantizar el respeto universal de la justicia, los derechos humanos y las libertades fundamentales.

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