La violencia expulsa a jóvenes del bachillerato

El porrismo ha dejado atrás motivos políticos para usar la máscara del crimen organizado

Margarita Rodríguez

  · domingo 11 de marzo de 2018

La motivación política ya no es razón de ser del porrismo; ahora se convirtió en aliado del narcotráfico

Entre las tres principales causas para que cerca de 600 mil jóvenes mexicanos abandonen el bachillerato al año está la violencia física, psicológica y social dentro y alrededor de los planteles escolares donde estudian.

Los otros dos motivos son la visión de que concluir la preparatoria ya no les garantizará una mejor calidad de vida y la precariedad en las familias, por lo cual, tienen que trabajar para apoyar económicamente.

En el nivel medio superior se está recreando, se reproducela violencia que hay en los otros ámbitos del país, comola violencia social, incluso la que se ejerce al interior de las familias, a decir del doctor Alfredo Nateras, académico-investigador de la UAM-Iztapalapa, en entrevista para El Sol de México.

“Los profesores se encuentran que sus alumnos son violentados en sus casas y por la delincuencia común. Si salen de los planteles, los asaltan, los golpean y eso le pasa a buena parte de los estudiantes, hombres y mujeres, realmente la situación es terrible”, señaló.

Algunos estados de la República están más expuestos a la deserción por la violencia, como Guerrero, donde la violencia está desbordad; “ya regresó esa violencia a la frontera como en Ciudad Juárez y en el Estado de México, en municipios como Ecatepec”.

Al porrismo lo tocó el crimen organizado

“Ya no estoy yendo a la escuela, fui ´desterrada´ y ya no puedo acercarme por tener problemas con los porros, me amenazaron con golpearme si regreso”, nos narró una alumna de la Vocacional 5, quien está a la espera de cambio de plantel antes de que pierda el semestre.

Si no “vendes los dulces que ellos te dan en determinado tiempo -dos horas a veces- si no vas a los partidos de futbol como porra, a sus juntas, a fiestas hasta el Estado de México, si no acudes a eventos políticos de partidos como el PRI, te vigilan y luego te golpean dentro o fuera de la escuela”, dijo.

Cada que los estudiantes entran a las escuelas les piden 10 pesos, los sacan del salón cuando están en clases, alertados mediante un chiflido. Ha sido un calvario desde el primer día que entró.

Otro compañero fue cambiado de plantel porque los dirigentes de los porros, de edades que oscilan entre 25 y 35 años, lo “pasaron”, es decir, entre dos filas lo sometieron a una golpiza brutal con cinturones y palos; quedó con una lesión permanente en la espalda. A otros muchachos no los dejan llegar a su salón y los llevan a golpear a otros estudiantes de otras vocacionales, todo el día. Una estudiante del último semestre ya no regresará al plantel; fue amenazada por los porros por el “delito” de haberle hablado a estudiantes del Cetis de la zona cercana la Ciudadela. En palabras de los estudiantes desterrados, “en los salones de los últimos semestres, los grupos no rebasan los 20 alumnos”, cuando en primer semestre llegan a ser de 40.

Para Alfredo Nateras, especialista en ciencias antropológicas e identidades juveniles y violencias sociales, “ahorita está estallado el porrismo, de tiempo atrás de cierta manera se podía controlar. Porros siempre ha habido desde el Movimiento estudiantil del 68, en el IPN, en las vocacionales. En algunos casos, la participación de los padres de familia y los estudiantes han hecho frente y han exigido a las autoridades el control”.

El uso de los porros es con fines políticos para partidos interesados, explicó Nateras,“para desarticular movimientos estudiantiles genuinos al interior de las instituciones, sin embargo,el porrismo actual lo tocó el crimen organizado. Antes era por intereses políticos, ahora el rostro que está marcando es el del crimen organizado a través de un personaje o un actor que es el dealer, que no solo están en las periferias de las escuelas, no solo amedrentan a los alumnos o los rentan, ya entraron al espacio de la prepa, a sus espacios de recreación y de socialización”, por ello la deserción o el cambio a otras escuelas.

Ante ello, las instituciones del Estado, “que una parte están coludidas con el crimen organizado, están totalmente rebasadas”.

Sin comunidad escolar, los estudiantes son más vulnerables

La vulnerabilidad de los jóvenes estudiantes es muy parecida a todos los ciudadanos. Se acrecienta según la zona de la Ciudad de México y el país.

“El Estado ya no está cumpliendo con una de las funciones más elementales que es procurar la seguridad de ciudadanía. Aun así, las instancias educativas y el jefe de la seguridad de las zonas aledañas a los planteles educativos están haciendo estrategias como las peseras seguras y se asegure el tránsito de los estudiantes al transporte público desde que salen de la escuela, como se está haciendo en la UAM-Iztapalapa”, apuntó Alfredo Nateras.

A las autoridades de los planteles de nivel medio superior les tocaconstruir culturas de paz, rescatar los espacios, “actividades que hagan que se vayan y se expulsen los dealers para que salgan de las instituciones educativas, sin el uso de la violencia, conprácticas de trabajar con los jóvenes; cuando le compras a un dealer dentro de las instalaciones pones en riesgo a toda la comunidad, deben decirles”.


El Sol de México solicitó información al Instituto Politécnico Nacional (IPN) sobre las estadísticas de denuncias en los Comités de Seguridad y Contra la Violencia (COSICOVI),herramienta con que cuentan los alumnos en las vocacionales para frenar agresiones en su contra, ya que estos tienen la finalidad de "promover medidas y acciones de prevención contra la violencia, delincuencia y adicciones, así como el autocuidado y una cultura de paz. Concientizar a los alumnos, miembros de la comunidad escolar y padres de familia de las repercusiones del porrismo o pandillerismo", sin embargo, hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.

Los entrevistados desconocen que existe dicho comité en su plantel y quiénes lo integran y sólo han denunciado casos de abuso en el área de orientación juvenil.

Por otra parte, en la Unidad Politécnica de Perspectiva de Género, carecen de datos sobre las agresiones a las estudiantes de las vocacionales y se informó que su principal función es promover la no violencia a las mujeres entre la comunidad Politécnica con talleres de sensibilización con perspectiva de género.

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