/ sábado 2 de abril de 2016

Acusan de violaciones y pedofilia en África a militares franceses

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).– Un nuevo escándalo de pedofilia y abusos sexuales amenaza con salpicar a varios militares franceses que participaban en la operación Sangaris en la República Centroafricana, según una serie de denuncias coincidentes formuladas por la ONU, Unicef y la organización AIDS-Free World.

“Soldados enviados para proteger a los habitantes se sumergieron, por el contrario, en el corazón de las tinieblas”, declaró el secretario general de la ONU, Ban-ki Moon, al conocer los atroces episodios que se desarrollaron en Dekoa, a unos 260 km al norte de la capital, entre 2013 y 2015.

AIDS-Free World reveló que un grupo de investigadores del fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), recogió, a mediados de marzo, el testimonio de un centenar de jovencitas centroafricanas, afirmando que habían sido violadas.

Los episodios más sórdidos se produjeron en 2014, cuando cuatro adolescentes fueron atadas y desvestidas dentro de un campo militar por un comandante de la fuerza Sangaris y obligadas a tener relaciones sexuales con un perro.

A continuación, cada niña recibió cinco mil francos centroafricanos (menos de nueve dólares). Las tres jóvenes entrevistadas afirmaron haber tenido que someterse a tratamiento médico. La cuarta falleció después, debido a una enfermedad desconocida.

Una de las sobrevivientes confesó que, después de esos episodios, en su comunidad era llamada “perro de la Sangaris”. Algunas de ellas se vieron obligadas a abandonar la zona para escapar al estigma de sus vecinos.

Las declaraciones pormenorizadas de las víctimas fueron divulgadas por AIDS-Free World.

Los testimonios de las tres jovencitas y de otras víctimas fueron confirmados por un representante especial adjunto del secretario general y una delegación de la misión de paz de la ONU en la República Centroafricana (MINUSCA), que se reunieron la semana pasada con los pobladores de la zona y otras adolescentes que habían sido sometidas a abusos sexuales. Las denuncias conciernen a militares de Francia y Gabón.

En febrero, la ONU, la MINUSCA ordenó repatriar a 120 soldados congoleses implicados en casos de abusos sexuales en la ciudad de Bambari y otras localidades de la provincia de Ouaka. Esos casos fueron confirmados por una investigación de Human Rights Watch, que identificó a ocho mujeres de 13 a 29 años que fueron víctimas de diferentes abusos.

En forma paralela, la ONU confirmó a comienzos de año que en 2015 se produjeron 69 agresiones en sus operaciones de paz. En 22 de esos episodios, ocurridos en la República Centroafricana, estaban implicados militares de Bangladesh, de la República Democrática del Congo, Nigeria y policías de Senegal.

Recientemente se reveló el resultado de una nueva investigación sobre media docena de menores -incluso de siete años- que denuncian haber sido víctimas de violaciones o haber recibido dinero o paquetes de galletas a cambio de mantener relaciones sexuales con soldados georgianos de un contingente de la Unión Europea (EUFOR).

En abril de 2015, 16 soldados del contingente francés fueron acusados de haber violado a adolescentes y niños de hasta nueve años, entre diciembre de 2013 y junio de 2014, según una investigación realizada por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Los casos denunciados se produjeron en un centro de refugiados ubicado en el aeropuerto M’Poko de Bangui.

El expediente entregado a las autoridades incluye el testimonio de un niño de nueve años que fue agredido sexualmente cuando acudió a un check-point militar con la esperanza de encontrar algo para comer. El informe detalla “las violaciones y sodomizaciones” sufridas por “adolescentes y jóvenes hambrientos y sin techo” por parte de las fuerzas francesas de mantenimiento de la paz que estaban encargadas de protegerlos. Dicho informe incluye testimonio de otras dos criaturas de ocho y 11 años.

Los militares acusados fueron repatriados y son juzgados actualmente en Francia.

El ministerio de Defensa mantuvo, hasta ahora, un hermético silencio, pero el presidente François Hollande -que asiste en Washington a la cumbre sobre las amenazas nucleares- declaró que "el honor de Francia está en juego”. El jefe del Estado reafirmó la “mayor exigencia de la verdad y del rechazo de toda impunidad”.

Carlos Siula / El Sol de México

Corresponsal

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).– Un nuevo escándalo de pedofilia y abusos sexuales amenaza con salpicar a varios militares franceses que participaban en la operación Sangaris en la República Centroafricana, según una serie de denuncias coincidentes formuladas por la ONU, Unicef y la organización AIDS-Free World.

“Soldados enviados para proteger a los habitantes se sumergieron, por el contrario, en el corazón de las tinieblas”, declaró el secretario general de la ONU, Ban-ki Moon, al conocer los atroces episodios que se desarrollaron en Dekoa, a unos 260 km al norte de la capital, entre 2013 y 2015.

AIDS-Free World reveló que un grupo de investigadores del fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), recogió, a mediados de marzo, el testimonio de un centenar de jovencitas centroafricanas, afirmando que habían sido violadas.

Los episodios más sórdidos se produjeron en 2014, cuando cuatro adolescentes fueron atadas y desvestidas dentro de un campo militar por un comandante de la fuerza Sangaris y obligadas a tener relaciones sexuales con un perro.

A continuación, cada niña recibió cinco mil francos centroafricanos (menos de nueve dólares). Las tres jóvenes entrevistadas afirmaron haber tenido que someterse a tratamiento médico. La cuarta falleció después, debido a una enfermedad desconocida.

Una de las sobrevivientes confesó que, después de esos episodios, en su comunidad era llamada “perro de la Sangaris”. Algunas de ellas se vieron obligadas a abandonar la zona para escapar al estigma de sus vecinos.

Las declaraciones pormenorizadas de las víctimas fueron divulgadas por AIDS-Free World.

Los testimonios de las tres jovencitas y de otras víctimas fueron confirmados por un representante especial adjunto del secretario general y una delegación de la misión de paz de la ONU en la República Centroafricana (MINUSCA), que se reunieron la semana pasada con los pobladores de la zona y otras adolescentes que habían sido sometidas a abusos sexuales. Las denuncias conciernen a militares de Francia y Gabón.

En febrero, la ONU, la MINUSCA ordenó repatriar a 120 soldados congoleses implicados en casos de abusos sexuales en la ciudad de Bambari y otras localidades de la provincia de Ouaka. Esos casos fueron confirmados por una investigación de Human Rights Watch, que identificó a ocho mujeres de 13 a 29 años que fueron víctimas de diferentes abusos.

En forma paralela, la ONU confirmó a comienzos de año que en 2015 se produjeron 69 agresiones en sus operaciones de paz. En 22 de esos episodios, ocurridos en la República Centroafricana, estaban implicados militares de Bangladesh, de la República Democrática del Congo, Nigeria y policías de Senegal.

Recientemente se reveló el resultado de una nueva investigación sobre media docena de menores -incluso de siete años- que denuncian haber sido víctimas de violaciones o haber recibido dinero o paquetes de galletas a cambio de mantener relaciones sexuales con soldados georgianos de un contingente de la Unión Europea (EUFOR).

En abril de 2015, 16 soldados del contingente francés fueron acusados de haber violado a adolescentes y niños de hasta nueve años, entre diciembre de 2013 y junio de 2014, según una investigación realizada por la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Los casos denunciados se produjeron en un centro de refugiados ubicado en el aeropuerto M’Poko de Bangui.

El expediente entregado a las autoridades incluye el testimonio de un niño de nueve años que fue agredido sexualmente cuando acudió a un check-point militar con la esperanza de encontrar algo para comer. El informe detalla “las violaciones y sodomizaciones” sufridas por “adolescentes y jóvenes hambrientos y sin techo” por parte de las fuerzas francesas de mantenimiento de la paz que estaban encargadas de protegerlos. Dicho informe incluye testimonio de otras dos criaturas de ocho y 11 años.

Los militares acusados fueron repatriados y son juzgados actualmente en Francia.

El ministerio de Defensa mantuvo, hasta ahora, un hermético silencio, pero el presidente François Hollande -que asiste en Washington a la cumbre sobre las amenazas nucleares- declaró que "el honor de Francia está en juego”. El jefe del Estado reafirmó la “mayor exigencia de la verdad y del rechazo de toda impunidad”.