/ miércoles 24 de abril de 2019

Economía decidirá las elecciones españolas

España logró salir de una profunda recesión, pero las consecuencias se verán reflejadas en las urnas

PARIS. La situación económica de España, que se encuentra en plena recuperación, será el factor determinante de las elecciones legislativas del domingo. Después de la década negra que atravesó tras la crisis de 2008, el país ingresó en una fase virtuosa que le permitió empezar a salir de 5 años de profunda recesión, desempleo y sacrificios.

Después de haber alcanzado un crecimiento extraordinario de 3.2% en 2015, el PIB aumentó 2.7% en 2016, 2.2% en 2017 y 2.6% en 2018, cifras meritorias en un contexto europeo e internacional moderado. Para este año, el Banco de España estima que continuará esa dinámica y prevé un crecimiento 2,2%.

El año pasado, consiguió la hazaña de reducir su déficit pública a 2.48% del PIB, por debajo del límite de 3% que exigen los acuerdos de Maastricht. En 2009, durante uno de los peores momentos de la crisis, el déficit había llegado a 11% del PIB.

El mérito no es solo del socialista Pedro Sánchez, actual presidente del gobierno, que llegó al poder en junio de 2018. Una parte de ese éxito le corresponde a su predecesor, el conservador Mariano Rajoy, que gobernó a partir de 2011 y que fue quien debió aplicar el despiadado programa de austeridad que permitió salir de la profunda recesión que llegó a provocar en 2013 más de 5 millones de desocupados, cifra que representaba 25.7% de la mano de obra activa. El desempleo descendió ahora a 3.2 millones de personas y la tasa bajó a 15.3%, según las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y del Ministerio de Trabajo. Con esas cifras, España aparece hoy como una de las economías más dinámicas de la zona euro. Pero esta recuperación no permitió cicatrizar las heridas que dejó la crisis.

“La credibilidad de los esfuerzos españoles muestra que es un país muy serio. Pero esa recuperación se realizó al precio de un gran sacrificio de la población. Quienes pudieron conservar sus empleos, debieron aceptar una reducción salarial del 20%, una fuerte pérdida del poder adquisitivo y una flexibilidad que destruyó numerosas garantías laborales”, sintetizó Roland Gillet, profesor de finanzas en la Universidad de la Sorbona, de París.

Foto: AFP

La situación se había deteriorado tan profundamente que en diciembre de 2018 Pedro Sánchez no tropezó con demasiadas resistencia cuando decretó un aumento del salario mínimo de 22.3%, que pasó a 940 mensuales. Ese salto sin precedentes desde 1977 puede darle al candidato socialista un argumento contundente para seducir al sector del electorado que se considera más penalizado por la crisis bancaria y financiera de 2008 y la política de austeridad aplicada en los últimos 10 años para salir del abismo.

En cambio, el candidato del Partido Popular (PP), Pablo Casado, solo puede invocar el éxito de la política de recuperación aplicada por Rajoy, pero la opinión pública recuerda ese periodo como una época de penuria y sufrimiento, dos condiciones que no ayudan a reunir votos.

La confrontación del recuerdo frente a la esperanza puede ser, en el momento de depositar el voto en la urna, el gesto que definirá el futuro de España.

PARIS. La situación económica de España, que se encuentra en plena recuperación, será el factor determinante de las elecciones legislativas del domingo. Después de la década negra que atravesó tras la crisis de 2008, el país ingresó en una fase virtuosa que le permitió empezar a salir de 5 años de profunda recesión, desempleo y sacrificios.

Después de haber alcanzado un crecimiento extraordinario de 3.2% en 2015, el PIB aumentó 2.7% en 2016, 2.2% en 2017 y 2.6% en 2018, cifras meritorias en un contexto europeo e internacional moderado. Para este año, el Banco de España estima que continuará esa dinámica y prevé un crecimiento 2,2%.

El año pasado, consiguió la hazaña de reducir su déficit pública a 2.48% del PIB, por debajo del límite de 3% que exigen los acuerdos de Maastricht. En 2009, durante uno de los peores momentos de la crisis, el déficit había llegado a 11% del PIB.

El mérito no es solo del socialista Pedro Sánchez, actual presidente del gobierno, que llegó al poder en junio de 2018. Una parte de ese éxito le corresponde a su predecesor, el conservador Mariano Rajoy, que gobernó a partir de 2011 y que fue quien debió aplicar el despiadado programa de austeridad que permitió salir de la profunda recesión que llegó a provocar en 2013 más de 5 millones de desocupados, cifra que representaba 25.7% de la mano de obra activa. El desempleo descendió ahora a 3.2 millones de personas y la tasa bajó a 15.3%, según las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y del Ministerio de Trabajo. Con esas cifras, España aparece hoy como una de las economías más dinámicas de la zona euro. Pero esta recuperación no permitió cicatrizar las heridas que dejó la crisis.

“La credibilidad de los esfuerzos españoles muestra que es un país muy serio. Pero esa recuperación se realizó al precio de un gran sacrificio de la población. Quienes pudieron conservar sus empleos, debieron aceptar una reducción salarial del 20%, una fuerte pérdida del poder adquisitivo y una flexibilidad que destruyó numerosas garantías laborales”, sintetizó Roland Gillet, profesor de finanzas en la Universidad de la Sorbona, de París.

Foto: AFP

La situación se había deteriorado tan profundamente que en diciembre de 2018 Pedro Sánchez no tropezó con demasiadas resistencia cuando decretó un aumento del salario mínimo de 22.3%, que pasó a 940 mensuales. Ese salto sin precedentes desde 1977 puede darle al candidato socialista un argumento contundente para seducir al sector del electorado que se considera más penalizado por la crisis bancaria y financiera de 2008 y la política de austeridad aplicada en los últimos 10 años para salir del abismo.

En cambio, el candidato del Partido Popular (PP), Pablo Casado, solo puede invocar el éxito de la política de recuperación aplicada por Rajoy, pero la opinión pública recuerda ese periodo como una época de penuria y sufrimiento, dos condiciones que no ayudan a reunir votos.

La confrontación del recuerdo frente a la esperanza puede ser, en el momento de depositar el voto en la urna, el gesto que definirá el futuro de España.

Sociedad

Con modelo chino, SSa da capacitación sobre coronavirus

La dependencia ha repartido el manual de prevención y tratamiento del Covid-19 para preparar a los médicos mexicanos

México

Reportan 29 muertos y mil 215 casos de Covid-19 en México

CDMX, Edomex, Jalisco, Puebla y Nuevo León van a la cabeza con mayor casos confirmados

Sociedad

Pese a esfuerzos del Gobierno, desabasto de medicinas persiste

La falta de políticas contracíclicas provocará una caída drástica en la actividad económica

Sociedad

Ya son 19 mil 648 empleadas domésticas afiliadas al IMSS

Los gobiernos deben destinar recursos a las trabajadoras del hogar que perdieron sus ingresos

Sociedad

#Data | El Covid-19 las acerca a la violencia

De acuerdo con la última medición del INEGI, el 10% de las mexicanas han sido violentadas en sus casas

Política

Calderón pacta una tregua con AMLO

El michoacano la condicionó a que el Presidente deje de polarizar a la sociedad mexicana con adjetivos

Sociedad

Pese a esfuerzos del Gobierno, desabasto de medicinas persiste

La falta de políticas contracíclicas provocará una caída drástica en la actividad económica

Política

Tribunal de Puebla niega registro a Antorcha

Señalaron irregularidades de su representante Elieser Popócatl en los trámites ante el Instituto Electoral

Finanzas

Hacienda presenta escenario macroeconómico en plena emergencia sanitaria

Comunicación Social de la Secretaría de Hacienda confirmó que hasta ayer no había cambios en el calendario