/ viernes 11 de agosto de 2017

Misterio en Francia, ¿dónde está el presidente Emmanuel Macron?

PARÍS, Francia.– Podría ser el título de un apasionante thriller político: “El presidente que desapareció en sus vacaciones”. Emmanuel Macron es el único que conoce el argumento de esa novela, pues es el autor y el protagonista de ese fascinante misterio que apasiona desde hace 48 horas a los franceses.

El enigma comenzó el miércoles 9 de agosto, inmediatamente después de la última reunión de gabinete. Macron anunció en ese momento que no proyectaba salir de vacaciones y que descansaría en la residencia presidencial de La Lanterne, a 24 kilómetros de París.

El presidente, que el año pasado se había dejado fotografiar por los paparazzi mientras paseaba con su esposa Brigitte por una playa de Biarritz, deseaba adoptar este año un bajo perfil a fin de no crear una polémica peligrosa a pocas semanas de oficializar un programa de fuerte recortes presupuestarios.

El misterio aumentó cuando el diario italiano Il Corriere della Sera aseguró que el matrimonio presidencial había arrendado la masseria Petrarolo, en Salento, en la provincia de Apulia. En ese lugar reservado a una clientela VIP, este año -entre otros- también veranean Ivanka Trump con su esposo Jarret Kushner y sus hijos, la cantante Madonna, el actor Tom Hanks, así como el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camila.

Lo concreto es que, debido a la situación que vive Francia después de la crisis de 2008 y los sucesivos planes de austeridad aplicados desde 2012, ningún presidente puede tomar más de dos semanas de descanso. Por otra parte, tras la ola de atentados terroristas que sufrió el país desde 2015, resultaría imprudente alejarse a más de dos horas de París. El ataque terrorista del 14 de julio de 2016 en Niza sorprendió a François Hollande en el festival de teatro de Aviñón, a 900 kilómetros de París, lo cual lo obligó a volar durante más de una hora para regresar a su despacho en el Palacio del Elíseo.

“El problema no reside en saber dónde descansará Macron. Hoy la verdadera pregunta es: ¿dónde está el presidente?”, se inquietaron los comentaristas políticos por radio y televisión.

PARÍS, Francia.– Podría ser el título de un apasionante thriller político: “El presidente que desapareció en sus vacaciones”. Emmanuel Macron es el único que conoce el argumento de esa novela, pues es el autor y el protagonista de ese fascinante misterio que apasiona desde hace 48 horas a los franceses.

El enigma comenzó el miércoles 9 de agosto, inmediatamente después de la última reunión de gabinete. Macron anunció en ese momento que no proyectaba salir de vacaciones y que descansaría en la residencia presidencial de La Lanterne, a 24 kilómetros de París.

El presidente, que el año pasado se había dejado fotografiar por los paparazzi mientras paseaba con su esposa Brigitte por una playa de Biarritz, deseaba adoptar este año un bajo perfil a fin de no crear una polémica peligrosa a pocas semanas de oficializar un programa de fuerte recortes presupuestarios.

El misterio aumentó cuando el diario italiano Il Corriere della Sera aseguró que el matrimonio presidencial había arrendado la masseria Petrarolo, en Salento, en la provincia de Apulia. En ese lugar reservado a una clientela VIP, este año -entre otros- también veranean Ivanka Trump con su esposo Jarret Kushner y sus hijos, la cantante Madonna, el actor Tom Hanks, así como el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa Camila.

Lo concreto es que, debido a la situación que vive Francia después de la crisis de 2008 y los sucesivos planes de austeridad aplicados desde 2012, ningún presidente puede tomar más de dos semanas de descanso. Por otra parte, tras la ola de atentados terroristas que sufrió el país desde 2015, resultaría imprudente alejarse a más de dos horas de París. El ataque terrorista del 14 de julio de 2016 en Niza sorprendió a François Hollande en el festival de teatro de Aviñón, a 900 kilómetros de París, lo cual lo obligó a volar durante más de una hora para regresar a su despacho en el Palacio del Elíseo.

“El problema no reside en saber dónde descansará Macron. Hoy la verdadera pregunta es: ¿dónde está el presidente?”, se inquietaron los comentaristas políticos por radio y televisión.