Puigdemont pide "nueva estrategia" a España y permitir investidura Sánchez

El expresidente desea iniciar una nueva etapa de diálogo y resolver el conflicto catalán

EFE

  · sábado 7 de abril de 2018

Foto: AFP

Berlín.- El expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont pidió hoy una "nueva estrategia" al Gobierno español y, como primer paso, le instó a permitir la investidura del número dos de su partido, Jordi Sánchez, para iniciar una nueva etapa de diálogo y resolver el conflicto catalán.

Fue su principal mensaje en la primera y multitudinaria rueda de prensa que ofreció en Alemania, país en el que fue encarcelado el 25 de marzo en aplicación de la euroorden dictada por España y donde ayer fue puesto en libertad mientras se estudia su extradición por malversación, tras descartar la justicia el delito de rebelión.

Puigdemont reafirmó la propuesta de candidatura de Sánchez para la presidencia de la Generalitat, pese a estar encarcelado en Soto del Real (Madrid), tras la queja presentada por el exlíder de ANC ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU y el documento firmado por dos de sus miembros, que pidieron al Gobierno español que garantizara el ejercicio de sus derechos políticos.

"Les invito a cambiar de estrategia y a dar el primer paso para que este conflicto que es político pueda tener una resolución política", manifestó dirigiéndose al Ejecutivo español, subrayando que su compañero tiene "intactos sus derechos como diputado".

Puigdemont, quien instó a Madrid a no "interferir" en el Parlamento de Cataluña, señaló también que no tiene intención de dejar su escaño, y recordó que retiró "provisionalmente" su candidatura a la presidencia de la Generalitat.

Entre llamamientos al diálogo y a la negociación, señaló que la independencia es su "propuesta" después del "fracaso clamoroso" de varios "ensayos" de probar otras fórmulas, pero aceptó que puede haber otras propuestas y se mostró dispuesto a escuchar las del Gobierno español.

"¿España tiene un proyecto para Cataluña? Nos gustaría verlo y discutirlo, estamos dispuestos a escuchar", aseguró Puigdemont, quien consideró que el conflicto catalán necesita una mediación internacional, con ayuda "de otro país -diferente a España- o de una organización internacional".

La rueda de prensa, en inglés, español y catalán, tuvo lugar en un centro autogestionado del multicultural barrio de Kreuzberg.

Tras salir ayer de la prisión de Neumünster, en el norte del país, Puigdemont comunicó a las autoridades que fija su residencia en Berlín y que estará a su "disposición permanente" durante el proceso judicial de extradición.

Si al final de ese proceso que se sigue en la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein se le permite viajar libremente, su idea es regresar a Bruselas, donde fijó su residencia huyendo de la justicia española.

De hecho, volvía a Bruselas en coche -después de visitar Finlandia- cuando fue detenido en el norte de Alemania; Según señaló hoy, sus hijas le esperaban en la capital belga para pasar las vacaciones de Semana Santa y no esperaba ser arrestado.

A su juicio, habría sido una "estupidez" querer trasladar su caso a otro país cuando tenía el equipo jurídico en Bélgica.

"Mi intención, obligación y voluntad es quedarme en Alemania mientras dure el proceso judicial" mientras se estudia la extradición, añadió el líder independentista, quien afirmó que no quiere interferir en la política alemana.

No quiso desvelar cuál será la estrategia de sus abogados ante la petición de entrega a España por malversación de fondos públicos, pero tachó de "surrealista" que otros dirigentes del movimiento independentista sigan perseguidos por rebelión, "un delito que no cometieron y que no es reconocido por otros estados europeos".

La rueda de prensa concluyó con gritos de "Visca Catalunya" ("Viva Cataluña") y después, en un parque cercano, Puigdemont se fotografió junto a los diputados de JxCat y ERC que llegaron ayer a Alemania para celebrara su salida de prisión y, según dijo, para denunciar la situación de "ocupación e intervención inaceptable" que sufren, a su juicio, las instituciones catalanas.

Con flores amarillas en la mano y el lazo amarillo en las solapas, cantaron junto a un grupo de simpatizantes "Els segadors", el himno catalán.

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