/ viernes 2 de junio de 2017

Activan programas emergentes en zonas rurales de Altamira

por PAULO MONSIVÁIS

Ante las contingencias que se han presentado con fenómenos meteorológicos inusuales en la zona como tornados, granizadas y tormentas intensas, la Dirección de Agricultura, Ganadería y Pesca del ayuntamiento de Altamira iniciará programas de capacitación en comunidades del campo.

“Nos estamos programando con la Dirección de Protección Civil para llevar a los ejidatarios una serie de instrucciones para que se prevengan y las afectaciones por el cambio climático no sean tan graves”, expuso Guillermo Arechiga Velazco, titular de la instancia.

Añade que los daños sufridos por la contingencia ocurrida hace dos semanas fueron solo materiales, sin embargo pudo haber sido peor, si se hubiera prolongado por más tiempo lo que ya puso en alerta a las autoridades sobre generar una respuesta ante estos casos.

Indicó que el cambio climático ya es tema de estudio en las dependencias que atienden las necesidades de los sectores rurales, pues cada vez con mayor frecuencia fenómenos naturales inusuales afectan al campo y a los cultivos, pudiendo crear incidentes serios en la producción.

Expone que los esquemas preventivos que existen en las zonas de riesgo por fenómenos meteorológicos se trasladará a las zonas ejidales del municipio y las personas pueden tomar las medidas preventivas a tiempo y saber cómo actuar en cada caso que se presente en las comunidades.

Añade que actualmente se trabaja en la estructuración para llevar los programas preventivos con mayor alcance a las comunidades rurales de Altamira, además de aplicar sistemas alternativos para una respuesta oportuna por parte de las autoridades en caso de un fenómeno natural atípico en esta área.

En Altamira son 40 comunidades ejidales y 20 congregaciones las que se ubican en el sector rural, la mayor parte de ellas hacia el norte del municipio localizándose por lo menos 14 en la ribera del río Tamesí y otras 8 cerca de márgenes de lagunas, lo que implica un constante riesgo por inundación y devastación por los vientos en el patrimonio de miles de familias.

por PAULO MONSIVÁIS

Ante las contingencias que se han presentado con fenómenos meteorológicos inusuales en la zona como tornados, granizadas y tormentas intensas, la Dirección de Agricultura, Ganadería y Pesca del ayuntamiento de Altamira iniciará programas de capacitación en comunidades del campo.

“Nos estamos programando con la Dirección de Protección Civil para llevar a los ejidatarios una serie de instrucciones para que se prevengan y las afectaciones por el cambio climático no sean tan graves”, expuso Guillermo Arechiga Velazco, titular de la instancia.

Añade que los daños sufridos por la contingencia ocurrida hace dos semanas fueron solo materiales, sin embargo pudo haber sido peor, si se hubiera prolongado por más tiempo lo que ya puso en alerta a las autoridades sobre generar una respuesta ante estos casos.

Indicó que el cambio climático ya es tema de estudio en las dependencias que atienden las necesidades de los sectores rurales, pues cada vez con mayor frecuencia fenómenos naturales inusuales afectan al campo y a los cultivos, pudiendo crear incidentes serios en la producción.

Expone que los esquemas preventivos que existen en las zonas de riesgo por fenómenos meteorológicos se trasladará a las zonas ejidales del municipio y las personas pueden tomar las medidas preventivas a tiempo y saber cómo actuar en cada caso que se presente en las comunidades.

Añade que actualmente se trabaja en la estructuración para llevar los programas preventivos con mayor alcance a las comunidades rurales de Altamira, además de aplicar sistemas alternativos para una respuesta oportuna por parte de las autoridades en caso de un fenómeno natural atípico en esta área.

En Altamira son 40 comunidades ejidales y 20 congregaciones las que se ubican en el sector rural, la mayor parte de ellas hacia el norte del municipio localizándose por lo menos 14 en la ribera del río Tamesí y otras 8 cerca de márgenes de lagunas, lo que implica un constante riesgo por inundación y devastación por los vientos en el patrimonio de miles de familias.