/ lunes 12 de octubre de 2015

Muestra la Fashion Week de Tokio su moda vanguardista pero poco lucrativa

Tokio, Japón.- La Fashion Week comienza este lunes en Tokio, megalópolis que destaca por su moda urbana, pero cuyas marcas no consiguen abrirse paso en los mercados extranjeros.

Más de 50 diseñadores presentarán sus colecciones en los seis próximos días, resaltando, sobre todo, las materias, desde la tele vaquera hasta la seda tejida a mano.

"No falta ningún diseñador de talento en Japón", asegura Akiko Shinoda, directora de asuntos internacionales de la Japan Fashion Week Organization, que organiza los desfiles. "Desgraciadamente, muchos creadores y casas de moda siguen siendo casi desconocidos fuera de Japón", lamenta.

En Tokio, la pasarela es a menudo la calle, donde adolescentes lucen cada día la ropa y los peinados más atrevidos.

Aunque los estilistas de Tokio sean alabados por blogueros y críticos del mundo entero por su audacia y su refinamiento, este auge de la moda urbana no ha dado lugar a negocios lucrativos... al menos entre los diseñadores japoneses.

El francés Loic Bizel fue uno de los primeros cazadores de tendencias en aprovechar el dinamismo de la capital japonesa, en 2001. "Esta ciudad está tan adelantada que las modas nacen aquí y, meses o incluso un año después, se convierten en mundiales", dice a la AFP.

Bizel cobra entre 615 y 1.060 euros -unos 1.200 dólares- al día por mostrar a sus clientes, representantes de gigantes de la distribución como la empresa sueca H&M y la española Zara, las tiendas más originales de Tokio, escondidas a veces en callejones solamente conocidos por los iniciados. (AFP)

Tokio, Japón.- La Fashion Week comienza este lunes en Tokio, megalópolis que destaca por su moda urbana, pero cuyas marcas no consiguen abrirse paso en los mercados extranjeros.

Más de 50 diseñadores presentarán sus colecciones en los seis próximos días, resaltando, sobre todo, las materias, desde la tele vaquera hasta la seda tejida a mano.

"No falta ningún diseñador de talento en Japón", asegura Akiko Shinoda, directora de asuntos internacionales de la Japan Fashion Week Organization, que organiza los desfiles. "Desgraciadamente, muchos creadores y casas de moda siguen siendo casi desconocidos fuera de Japón", lamenta.

En Tokio, la pasarela es a menudo la calle, donde adolescentes lucen cada día la ropa y los peinados más atrevidos.

Aunque los estilistas de Tokio sean alabados por blogueros y críticos del mundo entero por su audacia y su refinamiento, este auge de la moda urbana no ha dado lugar a negocios lucrativos... al menos entre los diseñadores japoneses.

El francés Loic Bizel fue uno de los primeros cazadores de tendencias en aprovechar el dinamismo de la capital japonesa, en 2001. "Esta ciudad está tan adelantada que las modas nacen aquí y, meses o incluso un año después, se convierten en mundiales", dice a la AFP.

Bizel cobra entre 615 y 1.060 euros -unos 1.200 dólares- al día por mostrar a sus clientes, representantes de gigantes de la distribución como la empresa sueca H&M y la española Zara, las tiendas más originales de Tokio, escondidas a veces en callejones solamente conocidos por los iniciados. (AFP)