/ miércoles 3 de mayo de 2017

Eleva IP pronóstico de crecimiento de 1.50 a 1.70%

En línea con el alza que han aplicado diferentes organizaciones, en abril pasado analistas del sector privado consultados por el Banco de México (Banxico) elevaron su pronóstico de crecimiento para este año de 1.50 a 1.70 por ciento, derivado del comportamiento favorable que reportó la economía durante el primer trimestre del año y por un menor riesgo por factores externos.

De esta manera, el estimado de crecimiento que plantean los analistas se mantiene dentro del rango de expectativa de entre 1.3 y 2.3 por ciento que espera la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De acuerdo a los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado (correspondiente a abril de este año), temas como inestabilidad política internacional y debilidad del mercado externo y la economía mundial dejaron de ser los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la economía mexicana, tal como lo ocuparon desde enero pasado, mes en que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, por el contrario, factores internos como problemas de inseguridad pública y la plataforma de producción petrolera volvieron a colocarse en abril pasado como los dos principales factores que podrían amedrentar el desarrollo de la economía mexicana, algo que no ocurría en por lo menos un año.

Cabe destacar que los especialistas consultados por el banco central también aprecian un mejor escenario para 2018, toda vez que aumentaron de 2.15 a 2.20 por ciento su pronóstico de crecimiento.

El optimismo que mostraron los analistas también se reflejó en sus perspectivas en materia laboral, toda vez que elevaron de 595 a 650 mil su estimación de nuevos empleos registrados en este 2017 ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al igual que los esperados para 2018: De 650 a 653 mil.

En esa misma línea bajaron su proyección para la cotización del dólar para final de este año, de 20.24 a 19.60 pesos, mientras que para 2018 la recortaron de 19.84 a 19.56 pesos.

No obstante, en materia de inflación, los especialistas elevaron su estimación para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), de 5.60 a 5.70 por ciento para este año, mientras que para 2018 lo recortaron de 3.82 a 3.70 por ciento.

El Banxico agregó que la proporción de analistas que considera que el clima de negocios empeorará en los próximos seis meses disminuyó en relación a la encuesta anterior, al tiempo que las fracciones que piensan que mejorará o permanecerá igual aumentaron, si bien esta última fue la que continuó siendo la preponderante.

“El porcentaje de analistas que opina que la economía no está mejor que hace un año disminuyó con respecto al mes previo, aunque continúa siendo el predominante”, destacó.

Finalmente, la proporción de especialistas que piensa que la coyuntura actual es un buen momento para invertir aumentó en relación a la encuesta precedente. No obstante, la fracción que considera que es un mal momento para invertir se mantuvo constante respecto a marzo y es la preponderante, de igual forma que el mes anterior.

En línea con el alza que han aplicado diferentes organizaciones, en abril pasado analistas del sector privado consultados por el Banco de México (Banxico) elevaron su pronóstico de crecimiento para este año de 1.50 a 1.70 por ciento, derivado del comportamiento favorable que reportó la economía durante el primer trimestre del año y por un menor riesgo por factores externos.

De esta manera, el estimado de crecimiento que plantean los analistas se mantiene dentro del rango de expectativa de entre 1.3 y 2.3 por ciento que espera la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De acuerdo a los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado (correspondiente a abril de este año), temas como inestabilidad política internacional y debilidad del mercado externo y la economía mundial dejaron de ser los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la economía mexicana, tal como lo ocuparon desde enero pasado, mes en que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, por el contrario, factores internos como problemas de inseguridad pública y la plataforma de producción petrolera volvieron a colocarse en abril pasado como los dos principales factores que podrían amedrentar el desarrollo de la economía mexicana, algo que no ocurría en por lo menos un año.

Cabe destacar que los especialistas consultados por el banco central también aprecian un mejor escenario para 2018, toda vez que aumentaron de 2.15 a 2.20 por ciento su pronóstico de crecimiento.

El optimismo que mostraron los analistas también se reflejó en sus perspectivas en materia laboral, toda vez que elevaron de 595 a 650 mil su estimación de nuevos empleos registrados en este 2017 ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al igual que los esperados para 2018: De 650 a 653 mil.

En esa misma línea bajaron su proyección para la cotización del dólar para final de este año, de 20.24 a 19.60 pesos, mientras que para 2018 la recortaron de 19.84 a 19.56 pesos.

No obstante, en materia de inflación, los especialistas elevaron su estimación para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), de 5.60 a 5.70 por ciento para este año, mientras que para 2018 lo recortaron de 3.82 a 3.70 por ciento.

El Banxico agregó que la proporción de analistas que considera que el clima de negocios empeorará en los próximos seis meses disminuyó en relación a la encuesta anterior, al tiempo que las fracciones que piensan que mejorará o permanecerá igual aumentaron, si bien esta última fue la que continuó siendo la preponderante.

“El porcentaje de analistas que opina que la economía no está mejor que hace un año disminuyó con respecto al mes previo, aunque continúa siendo el predominante”, destacó.

Finalmente, la proporción de especialistas que piensa que la coyuntura actual es un buen momento para invertir aumentó en relación a la encuesta precedente. No obstante, la fracción que considera que es un mal momento para invertir se mantuvo constante respecto a marzo y es la preponderante, de igual forma que el mes anterior.