/ martes 5 de diciembre de 2023

Sala de Espera | De Pacotilla o de Tiktok

De no ser porque se trata del país en el que vivimos, la grotesca realidad que vive México -por ejemplo, la semana pasada, sin ir más lejos- sería de risa a carcajadas y, con el respeto debido para los cómicos y vedetes, de carpa, de vodevil, hoy a través de tiktok.

El ridículo y grosero espectáculo ofrecido por alguien que se llama Samuel García, y que en mala hora fue elegido gobernador de Nuevo León, y los simpatizantes y dirigentes del membrete político llamado Movimiento Ciudadano, apoyados por el señor presidente de la República, muestran el nivel cultural y político en el que vive nuestro país:

Un gobernador y su partido político que ignoran la Constitución y sus leyes, que creen tener el derecho a violarlas y las violan porque una mayoría que votó por ellos, un presidente de la República que los compadece y los alienta, y presuntos ciudadanos que los apoyan.

El patético espectáculo de Nuevo León -con todos sus otrora poderosos empresarios y sus antiguos ciudadanos echados pa´lante- no es el único que mostró, sólo la semana pasada, la realidad de este país.

Una candidata presidencial, la del partido en el gobierno, que -nunca visto, aunque seguramente haya ocurrido, en la historia del país-, va a Palacio Nacional para entrevistarse con el presidente de la República en funciones. Vamos, ningún candidato presidencial del PRI, ninguno, tuvo tal insolencia; tampoco los panistas.

Durante esos días, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Rosa Icela Rodríguez, afirmó que a los mexicanos les preocupan más los baches y el alumbrado público que la inseguridad que campea en el país. ¿De veras? ¿Y los homicidios impunes de todos los días en todo el país? ¿Los ciudadanos ya se acostumbraron? ¿Y los desaparecidos que, aunque se intente rebajar su número, siguen sin aparecer? Bueno, ahora habrá que hacer manifestaciones para que tapen los baches de las calles y carreteras federales y para exigir alumbrado público.

En Guerrero, para los gobiernos federal, estatal y municipal el desastre causado por el huracán Otis ya se superó. Este fin de año, los guerrerenses de Acapulco podrán disfrutar de los tradicionales juegos pirotécnicos de la Navidad y Año Nuevo, de acuerdo con su gobernadora Evelyn Salgado, a cambio de sus casas, empleos y salud. Que haya circo a falta de pan.

Los trabajadores en huelga de Notimex, la agencia de noticias del Estado mexicano, saben que tendrán que cobrar sus liquidaciones porque los poderes Ejecutivo y Legislativo decidieron desaparecer su fuente de empleo, que determinaron que no es necesaria porque para ello existen “las mañaneras” del señor presidente de la República. Con la misma lógica presidencial, y guardadas las proporciones, hay que desaparecer la Dirección General de Comunicación Social de la propia Presidencia de la República y de las secretarías de estado, y los canales 11, 14 y 22 y las radiodifusoras del IMER y Radio Educación, todos los sistema públicos de información.

El amargo recuento semanal, no termina ahí: mientras el gobierno llama a protegerse contra el Covid con las vacunas cubana y soviética sin certificación internacional, se niega reconocer para su venta en farmacias vacunas ya probadas y aprobadas por las instancias mundiales de salud, como las de Pfizer, Astra Zéneca y Moderna.

A cambio de ello, el gobierno de Morena, a través de la alcaldía de Azcapotzalco, en la Ciudad de México convoca a sus ciudadanos acudan a “tronarse las anginas”.

Un gobierno de pacotilla, de carpa o, como es la moda, de tiktok... que está “haciendo historia”, como el peor.

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De no ser porque se trata del país en el que vivimos, la grotesca realidad que vive México -por ejemplo, la semana pasada, sin ir más lejos- sería de risa a carcajadas y, con el respeto debido para los cómicos y vedetes, de carpa, de vodevil, hoy a través de tiktok.

El ridículo y grosero espectáculo ofrecido por alguien que se llama Samuel García, y que en mala hora fue elegido gobernador de Nuevo León, y los simpatizantes y dirigentes del membrete político llamado Movimiento Ciudadano, apoyados por el señor presidente de la República, muestran el nivel cultural y político en el que vive nuestro país:

Un gobernador y su partido político que ignoran la Constitución y sus leyes, que creen tener el derecho a violarlas y las violan porque una mayoría que votó por ellos, un presidente de la República que los compadece y los alienta, y presuntos ciudadanos que los apoyan.

El patético espectáculo de Nuevo León -con todos sus otrora poderosos empresarios y sus antiguos ciudadanos echados pa´lante- no es el único que mostró, sólo la semana pasada, la realidad de este país.

Una candidata presidencial, la del partido en el gobierno, que -nunca visto, aunque seguramente haya ocurrido, en la historia del país-, va a Palacio Nacional para entrevistarse con el presidente de la República en funciones. Vamos, ningún candidato presidencial del PRI, ninguno, tuvo tal insolencia; tampoco los panistas.

Durante esos días, la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Rosa Icela Rodríguez, afirmó que a los mexicanos les preocupan más los baches y el alumbrado público que la inseguridad que campea en el país. ¿De veras? ¿Y los homicidios impunes de todos los días en todo el país? ¿Los ciudadanos ya se acostumbraron? ¿Y los desaparecidos que, aunque se intente rebajar su número, siguen sin aparecer? Bueno, ahora habrá que hacer manifestaciones para que tapen los baches de las calles y carreteras federales y para exigir alumbrado público.

En Guerrero, para los gobiernos federal, estatal y municipal el desastre causado por el huracán Otis ya se superó. Este fin de año, los guerrerenses de Acapulco podrán disfrutar de los tradicionales juegos pirotécnicos de la Navidad y Año Nuevo, de acuerdo con su gobernadora Evelyn Salgado, a cambio de sus casas, empleos y salud. Que haya circo a falta de pan.

Los trabajadores en huelga de Notimex, la agencia de noticias del Estado mexicano, saben que tendrán que cobrar sus liquidaciones porque los poderes Ejecutivo y Legislativo decidieron desaparecer su fuente de empleo, que determinaron que no es necesaria porque para ello existen “las mañaneras” del señor presidente de la República. Con la misma lógica presidencial, y guardadas las proporciones, hay que desaparecer la Dirección General de Comunicación Social de la propia Presidencia de la República y de las secretarías de estado, y los canales 11, 14 y 22 y las radiodifusoras del IMER y Radio Educación, todos los sistema públicos de información.

El amargo recuento semanal, no termina ahí: mientras el gobierno llama a protegerse contra el Covid con las vacunas cubana y soviética sin certificación internacional, se niega reconocer para su venta en farmacias vacunas ya probadas y aprobadas por las instancias mundiales de salud, como las de Pfizer, Astra Zéneca y Moderna.

A cambio de ello, el gobierno de Morena, a través de la alcaldía de Azcapotzalco, en la Ciudad de México convoca a sus ciudadanos acudan a “tronarse las anginas”.

Un gobierno de pacotilla, de carpa o, como es la moda, de tiktok... que está “haciendo historia”, como el peor.

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