La Castañeda: las historias de tortura que hicieron llamarlo el “palacio de la locura”

La Castañeda dejó un legado de maltrato, abuso y abandono en la historia psiquiátrica de México

Mario Grimaldo / El Sol de México

  · jueves 4 de abril de 2024

Pacientes de La Castañeda. Fotos: Mediateca INAH

El Manicomio General La Castañeda ha pasado a la historia de México como un inmueble sombrío, esto debido al maltrato y abandono que se le dio a los pacientes. Lo que inició como un proyecto de "modernidad" en el Porfiriato, terminó en una decadencia de salubridad total.

De acuerdo con el sitio web del Gobierno de México, el inmueble psiquiátrico fue inaugurado por el mismo Porfirio Díaz en 1910, quien en su visión positivista del país tenía como intención estar a la vanguardia en todos los sentidos, por lo que, La Castañeda se convirtió en el hospital psiquiátrico más grande e importante de México hasta la segunda mitad del siglo XX.

¿Por qué se llamaba La Castañeda?

El nombre de "La Castañeda" se debe a que el hospital fue construido en el antiguo pueblo de Mixcoac, en una lugar donde yacía una hacienda pulquera que llevaba como nombre La Castañeda.

Los videos muestran una CDMX sombría y melancólica. Foto: @viceestrella.psd

"El Palacio de la locura" tenía como finalidad corregir a personas con problemas psiquiátricos o con "problemas de agresividad", en un inicio se les proporcionó una compleja atención psiquiátrica.

Pacientes de La Castañeda. Foto: Mediateca INAH

La información que proporciona el gobierno mexicano apunta que la administración y logÍstica del lugar no era ni cercanamente adecuada, pues los pacientes fueron distribuidos básicamente por estratos sociales:

  • El pabellón de los distinguidos: Habían pacientes de primera clase sin considerar distinción de acuerdo con sus padecimientos
  • El pabellón de observación: Destinado a indigentes y pensionistas catalogados como de "segunda y tercera clase"
  • Había una sección se reservada para toxicómanos (alcohólicos y adictos), personas violentas e incluso a presos, incluso la seguridad de los pacientes no estaba garantizada.

Finalmente, lo más profundo del infierno, fue el pabellón para epilépticos, “imbéciles” e infecciosos, en los cuales enviaron en su gran mayoría a prostitutas, homosexuales y enfermos venéreos, los cuales estaban en casi un abandono total.

Pacientes de La Castañeda. Foto: Mediateca INAH

A mediados del siglo XX, más y más casos se dieron a conocer a la Secretaria de Presidencia, por parte de médicos del mismo lugar y de familiares de pacientes, dichos documentos donde se detallan todo tipo de abusos, maltrato y abandono son resguardos por el Archivo General de la Nación (AGN).

Paciente de La Castañeda. Foto: Mediateca INAH

En los siguientes documentos proporcionados por el AGN, se pueden ver casos de fugas y de abusos que se dieron en La Castañeda:

Reporte de la fuga de una paciente. Foto: AGN

Entre las denuncias además de abusos y descuido, también hay documentos que reportan falta de ropa y aseo a los pacientes, en cartas que incluso iban dirigidas al entonces presidente de la República, Adolfo Ruíz Cortines (1952-1958).

Reporte sobre abuso a una paciente del hospital psiquiátrico. Foto: AGN.

Con el pasar de los años, la imagen de La Castañeda ya estaba muy desgastada debido a los múltiples casos de abuso y maltrato que fueron dados a conocer no sólo por familiares, sino también por periodistas y fotográfos.

Tal fue el caso del periodista y dibujante, José Luis Cuevas, quien pudo visitar el hospital gracias a la ayuda de su hermano Alberto Cuevas, quien se especializaba en psiquiatría. Cuevas mostró dicho maltrato en su exposición "Galería Prisse" en 1952.

Además, el fondo de fotografía de los Hermanos Mayo tiene múltiples imágenes de las condiciones de los pacientes de La Castañeda, lugar que cerró en 1968 y en 1969 fue demolido, marcando un hito en la historia de la práctica psiquiátrica de México y dejando como legado 58 años de maltrato y abandono.