Universidad de Salamanca, celebra ocho siglos de conocimiento

La primera Universidad de España vive un año intenso en celebraciones con la misión de mantenerse a la vanguardia sin dejar sus raíces humanísticas

David Segoviano

  · domingo 27 de mayo de 2018

El 17 y 18 de septiembre será sede del festejo del trigésimo aniversario de la Magna Carta de Universidades / D. Segoviano

SALAMANCA, España.- En 1218 el rey Andrés II de Hungría partía con su ejército cruzado, con la bendición del papa Honorio III, para recuperar tierra santa. En Asia central, las tropas de Gengis Kan, el conquistador mongol, invadían el imperio corasmio. Es el año, también, en que inició la historia de la Universidad de Salamanca, que es como decir la historia de las universidades iberoamericanas.

España aún no se constituía como nación cuando Alfonso IX, rey de León, instituyó en 1218 el Studim Generale que dio paso a la creación de las scholas Salamanticaes, reconocidas oficialmente como universidad en 1254 con la real cédula de Alfonso X el Sabio, el mismo que institucionalizó el uso del castellano para dejar el latín.

A 800 años, Salamanca se enorgullece de su Universidad, la primera de España, unas de las primeras cuatro de Europa (junto con las de París, Bolonia y Oxford). Es también, orgullo de toda España. Así lo reconocieron el rey Felipe VI y el presidente Mariano Rajoy durante su participación en el IV Encuentro Internacional de Rectores celebrado en la sede de la institución salmantina.

En la cumbre, en la que participaron más de 600 rectores iberoamericanos, se reconoce el papel de la Universidad de Salamanca y su peso histórico como Alma Máter de las universidades de la región. Bajo el cobijo y con los estatutos de la decana nacieron decenas de universidades, incluida la Real y Pontificia Universidad de México, creada en 1551 y antecedente directo de la UNAM.

Con 40 mil estudiantes de todo el mundo, el peso específico de la Universidad en la economía, la sociedad y la cultura son notables en Salamanca, que cuenta con 180 mil habitantes. Por algo en las calles se dice que el rector en turno es más influyente que el propio alcalde. El regidor actual es Ricardo Rivero Ortega.

“No se puede entender Salamanca sin su Universidad, hay una simbiosis perfecta. Esta es una ciudad universitaria. La vida de la ciudad, la economía, su gente, están íntimamente relacionadas al estudio. La Universidad tiene un alto peso específico en la economía de la ciudad, particularmente en cuanto a servicios”, afirma.

Con 25 años en el mundo académico, fue electo como rector en diciembre de 2017 por un periodo de cuatro años, prorrogable hasta por un periodo más. “Es un gran honor y una gran responsabilidad”, dice el doctor en derecho encargado de materializar los festejos por el 800 aniversario de la casa de estudios.

Al encuentro de rectores realizado entre el 21 y 22 de mayo siguen todo el año una serie de eventos para la celebración. Entre el 29 de mayo y el 1 de junio se realiza el encuentro del Grupo de Coimbra, una red de universidades europeas. Además, la Real Casa de la Moneda lanzó una moneda conmemorativa.

Entre el 16 y 20 de julio, cuatro mil académicos e investigadores se reunirán en el Congreso Internacional de Latinoamericanistas para hablar de temas políticos, económicos, sociales, históricos y antropológicos de América Latina.

Asimismo, albergará el festejo del trigésimo aniversario de la Magna Carta de Universidades, “un documento fundamental para entender la figura de las universidades en el mundo, sus principios y valores, que tendrá lugar el 17 y 18 de septiembre de este año”, explica el rector.


VÍNCULOS CON MÉXICO

Condecorado por la UNAM con la medalla Isidro Fabela en 2016, Rivero destaca una intensa relación y colaboración entre ambas universidades.

“Siendo una de las universidades fundadas con los estatutos de Salamanca y por supuesto por su prestigio colosal, la UNAM es una de las sociedades estratégicas absolutamente prioritarias para la Universidad de Salamanca”, explica.

“México es un gran país y la UNAM es una de las mejores universidades del mundo. En abril tuve la oportunidad de encontrarme en el campus de la UNAM con el rector Enrique Graue, uno de los académicos más respetados de Iberoamérica y con él acordamos una serie de acciones conjuntas tanto culturales como de investigación”, añade.

Durante el encuentro de rectores, Rivero y Graue firmaron un convenio de doble titulación y se trabaja para que los programas entre ambas universidades se combinen de manera que haya intercambio de estudiantes.

“Lo ideal sería que todos los doctorados y algunas maestrías en las que estamos trabajando fueran doblemente reconocidas. No hay una sola materia, sino que son las fortalezas de ambas universidades las que propiciarán esas dobles titulaciones”, detalla.

La UNAM no es la única universidad mexicana con la que se vincula la USAL. “Estamos trabajando en acuerdos de doble titulación con algunas universidades mexicanas, primero con las más prestigiosas, y después con universidades solventes, con mucha historia, con muchas capacidades y con programas suficientemente acreditados”, dice.

Este trabajo, es parte de la filosofía de la Universidad de Salamanca, que según palabras de su rector, tiene una decidida vocación de servicio y la tarea de dar un impulso al espacio iberoamericano del conocimiento y la educación superior.


UNIVERSIDAD MODERNA

Para Ricardo Rivero, hoy como hace 800 años la creación de talento y la difusión del conocimiento son los principales objetivos de la Universidad de Salamanca.

Reconoce el reto de preparar a los jóvenes para el mundo digital, pero manteniendo los mejores valores del humanismo.

Para cumplir con esa meta, asegura que cuentan con una oferta informativa muy intensa, tanto en lo que se refiere a la administración de datos masivos, como en seguridad de la información, ingenierías orientadas al manejo de las tecnologías. “Esta Universidad es muy tradicional, pero al mismo tiempo muy innovadora”.

Rivero, sin embargo, advierte que no se debe perder de vista que las tecnologías siempre son importantes, pero son un medio, y hay que combinar el mejor pensamiento y la adaptación a las tecnologías de la información y la comunicación.

“En el mundo empresarial crece la conciencia de que hace falta gente formada en la curiosidad intelectual del humanismo y en los valores de la educación liberal. No importa cuánto avance la tecnología, el mundo siempre necesitará personas inteligentes”.

TEMAS