/ jueves 23 de enero de 2020

¿Cómo dijo?

Reflexiones sobre los préstamos de lengua


Hay muchas personas —afortunadamente— que se preocupan por investigar sobre el lenguaje y promueven su buen uso. Entre quienes más han hecho esta labor —y también compartido esa pasión por el tema— en México, sin duda está María del Pilar Montes de Oca Sicilia. ¿Usted la conoce?

De Pura Lengua es el título de uno de sus libros y en él hace interesantes reflexiones sobre las características del lenguaje y la forma en que la utilizamos. Un ejemplo es el tema de los “préstamos lingüísticos” que, como usted sabe, es el tomar ciertas palabras prestadas de otras lenguas para usarlas en la nuestra, generalmente con el fin de comunicarnos mejor. Sabemos que es una práctica que, en un mundo tan globalizado como el actual, parece prácticamente inevitable. Además, se ha dado durante siglos, pero actualmente es mucho más notable gracias a los medios de comunicación tan rápidos que utilizamos.

En el libro que le comento, Pilar da su punto de vista sobre el porqué no nos gustan los préstamos lingüísticos. Dice que: “del mundo antiguo al moderno, la colonización dio lugar a la imposición de muchas lenguas; el opresor o conquistador imponía la suya conquistándolo… Lo anterior nos ha hecho pensar que, si utilizamos una palabra proveniente de otra lengua, estamos entonces sometidos a ella.”

Nos alarmamos mucho al notar que en el español usamos de manera literal términos prestados principalmente del inglés. Estoy de acuerdo con Pilar en que nuestro lenguaje —y todos los del mundo— son seres vivos y por eso están en constante cambio, con préstamos incluidos. Pilar comenta que no tiene nada de malo y toma como ejemplo al mismo inglés: “El inglés es el idioma más hablado como segunda lengua en el mundo, y éste está conformado por préstamos de muchísimas lenguas como el griego y el latín”.

Yo creo que todo en exceso es malo y me parece innecesario el abusar en el uso de palabras de otras lenguas cuando en la propia existen palabras adecuadas para lo que se quiere decir. No tiene absolutamente nada de malo pedir prestadas algunas palabras, si en la lengua propia no se encuentra la adecuada para expresar de manera precisa lo que se quiere decir.

Lo que habría que preguntar aquí es: ¿se hace por necesidad, por moda o por el desconocimiento de la propia lengua? ¿Acostumbramos decir los mexicanos:banner, fashion, parking, marketing, business, casting, rating, cool, copyright y muchos anglicismos más porque desconocemos sus equivalentes en español… o por otras razones?

¿Usted, qué opina?

Consultorio Verbal

comodijo2@hotmail.com

Twitter: @comodijo

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Cristian Montes me escribe para preguntar: “¿Se dice ‘la obra comienza alrededor de las cinco de la tarde’ o ‘a alrededor de las cinco de la tarde’?

RESPUESTA: Supongo que se refiere al uso de “alrededor”. En el caso que comenta, lo correcto es: “comienza alrededor de las cinco de la tarde”, sin usar la preposición “a”.

AHORA PREGUNTO: Seguramente usted sabe lo que son las socias, pero ¿sabe qué son las sosias, así escrito con ese?

a.- Dos personas que son amigas.

b.- Una pareja de animales marinos.

c.- Una persona que se parece mucho a otra.

d.- Un juego de guantes de trabajo.

RESPUESTA: c. Sosias (o sosia) es una persona que se parece mucho a otra, al grado de que puede ser confundida con ella.

Frase corta pero profunda para terminar: El lenguaje es el vestido de los pensamientos. ¿Cómo dijo? Hasta el próximo domingo.


Reflexiones sobre los préstamos de lengua


Hay muchas personas —afortunadamente— que se preocupan por investigar sobre el lenguaje y promueven su buen uso. Entre quienes más han hecho esta labor —y también compartido esa pasión por el tema— en México, sin duda está María del Pilar Montes de Oca Sicilia. ¿Usted la conoce?

De Pura Lengua es el título de uno de sus libros y en él hace interesantes reflexiones sobre las características del lenguaje y la forma en que la utilizamos. Un ejemplo es el tema de los “préstamos lingüísticos” que, como usted sabe, es el tomar ciertas palabras prestadas de otras lenguas para usarlas en la nuestra, generalmente con el fin de comunicarnos mejor. Sabemos que es una práctica que, en un mundo tan globalizado como el actual, parece prácticamente inevitable. Además, se ha dado durante siglos, pero actualmente es mucho más notable gracias a los medios de comunicación tan rápidos que utilizamos.

En el libro que le comento, Pilar da su punto de vista sobre el porqué no nos gustan los préstamos lingüísticos. Dice que: “del mundo antiguo al moderno, la colonización dio lugar a la imposición de muchas lenguas; el opresor o conquistador imponía la suya conquistándolo… Lo anterior nos ha hecho pensar que, si utilizamos una palabra proveniente de otra lengua, estamos entonces sometidos a ella.”

Nos alarmamos mucho al notar que en el español usamos de manera literal términos prestados principalmente del inglés. Estoy de acuerdo con Pilar en que nuestro lenguaje —y todos los del mundo— son seres vivos y por eso están en constante cambio, con préstamos incluidos. Pilar comenta que no tiene nada de malo y toma como ejemplo al mismo inglés: “El inglés es el idioma más hablado como segunda lengua en el mundo, y éste está conformado por préstamos de muchísimas lenguas como el griego y el latín”.

Yo creo que todo en exceso es malo y me parece innecesario el abusar en el uso de palabras de otras lenguas cuando en la propia existen palabras adecuadas para lo que se quiere decir. No tiene absolutamente nada de malo pedir prestadas algunas palabras, si en la lengua propia no se encuentra la adecuada para expresar de manera precisa lo que se quiere decir.

Lo que habría que preguntar aquí es: ¿se hace por necesidad, por moda o por el desconocimiento de la propia lengua? ¿Acostumbramos decir los mexicanos:banner, fashion, parking, marketing, business, casting, rating, cool, copyright y muchos anglicismos más porque desconocemos sus equivalentes en español… o por otras razones?

¿Usted, qué opina?

Consultorio Verbal

comodijo2@hotmail.com

Twitter: @comodijo

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Cristian Montes me escribe para preguntar: “¿Se dice ‘la obra comienza alrededor de las cinco de la tarde’ o ‘a alrededor de las cinco de la tarde’?

RESPUESTA: Supongo que se refiere al uso de “alrededor”. En el caso que comenta, lo correcto es: “comienza alrededor de las cinco de la tarde”, sin usar la preposición “a”.

AHORA PREGUNTO: Seguramente usted sabe lo que son las socias, pero ¿sabe qué son las sosias, así escrito con ese?

a.- Dos personas que son amigas.

b.- Una pareja de animales marinos.

c.- Una persona que se parece mucho a otra.

d.- Un juego de guantes de trabajo.

RESPUESTA: c. Sosias (o sosia) es una persona que se parece mucho a otra, al grado de que puede ser confundida con ella.

Frase corta pero profunda para terminar: El lenguaje es el vestido de los pensamientos. ¿Cómo dijo? Hasta el próximo domingo.


jueves 28 de mayo de 2020

¿Cómo dijo?      

jueves 13 de febrero de 2020

¿Cómo dijo?

domingo 09 de febrero de 2020

¿Cómo dijo?

jueves 06 de febrero de 2020

¿Cómo dijo? 

jueves 30 de enero de 2020

¿Cómo dijo?

domingo 26 de enero de 2020

¿Cómo dijo? 

jueves 23 de enero de 2020

¿Cómo dijo?

domingo 19 de enero de 2020

¿Cómo dijo? 

jueves 16 de enero de 2020

¿Cómo dijo?  

domingo 12 de enero de 2020

¿Cómo dijo?   

Cargar Más