/ domingo 26 de diciembre de 2021

Pausa para reflexionar

Han comenzado ya los festejos decembrinos, es más, el día de ayer, hemos celebrado ya la Navidad y qué mejor que estas fechas navideñas para hacer nuevamente una pausa que nos lleve a la reflexión y la unión familiar, trayendo a casa uno de los valores que, luego de la pandemia y la convivencia, tanta falta nos hace, la cordialidad.

Es evidente que nuestras familias son cada día más pequeñas y el matrimonio, como compromiso, cada vez menos común; de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia, sabemos que la palabra cordialidad proviene del latín cor, cordis que se traduce como corazón, esfuerzo, ánimo, ideas esenciales para un matrimonio.

Es evidente que la amabilidad que mostramos a quienes nos rodean es consecuencia del amor que les tenemos, todos somos amables, pero desde luego lo demostramos en mayor medida a nuestros más allegados; sin embargo, la amabilidad es un objetivo que todos anhelamos recibir y que igualmente debemos saber brindar puesto que todos necesitamos cariño: “La amabilidad es fruto de la virtud, del esfuerzo por dar a otros lo mejor de nosotros mismos” dice Martí García.

Indudablemente, un elemento esencial para aliviar las penas es la cordialidad, sinónimo del amor y consuelo dado que nos hace saber acogidos en la fragilidad.

Retomando el tema de la familia, es ahí, en el seno familiar, en donde somos aceptados tal y como somos, sin condición, interés o por nuestras cualidades; simplemente auténticos sin mayor pretensión que dar y recibir amor.

Es por ello que nuestro hogar y por ende la familia, es el entorno en donde la cordialidad debe reinar por siempre por lo que conviene estar muy atentos, para fomentar y hacer crecer en ellos una cultura de cordialidad.

Actos simples de cordialidad entre padres marcan por siempre el corazón de los hijos; hemos de reconocer que esto se ha perdido acarreando graves problemas que hoy nos aquejan…

Sirvan pues estas fechas para fomentar valores como el respeto, la atención y la cordialidad para revitalizar nuestros corazones.

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!

gamogui@hotmail.com


Han comenzado ya los festejos decembrinos, es más, el día de ayer, hemos celebrado ya la Navidad y qué mejor que estas fechas navideñas para hacer nuevamente una pausa que nos lleve a la reflexión y la unión familiar, trayendo a casa uno de los valores que, luego de la pandemia y la convivencia, tanta falta nos hace, la cordialidad.

Es evidente que nuestras familias son cada día más pequeñas y el matrimonio, como compromiso, cada vez menos común; de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia, sabemos que la palabra cordialidad proviene del latín cor, cordis que se traduce como corazón, esfuerzo, ánimo, ideas esenciales para un matrimonio.

Es evidente que la amabilidad que mostramos a quienes nos rodean es consecuencia del amor que les tenemos, todos somos amables, pero desde luego lo demostramos en mayor medida a nuestros más allegados; sin embargo, la amabilidad es un objetivo que todos anhelamos recibir y que igualmente debemos saber brindar puesto que todos necesitamos cariño: “La amabilidad es fruto de la virtud, del esfuerzo por dar a otros lo mejor de nosotros mismos” dice Martí García.

Indudablemente, un elemento esencial para aliviar las penas es la cordialidad, sinónimo del amor y consuelo dado que nos hace saber acogidos en la fragilidad.

Retomando el tema de la familia, es ahí, en el seno familiar, en donde somos aceptados tal y como somos, sin condición, interés o por nuestras cualidades; simplemente auténticos sin mayor pretensión que dar y recibir amor.

Es por ello que nuestro hogar y por ende la familia, es el entorno en donde la cordialidad debe reinar por siempre por lo que conviene estar muy atentos, para fomentar y hacer crecer en ellos una cultura de cordialidad.

Actos simples de cordialidad entre padres marcan por siempre el corazón de los hijos; hemos de reconocer que esto se ha perdido acarreando graves problemas que hoy nos aquejan…

Sirvan pues estas fechas para fomentar valores como el respeto, la atención y la cordialidad para revitalizar nuestros corazones.

¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!

gamogui@hotmail.com