/ jueves 14 de junio de 2018

¿Cómo dijo?

Esos significados que sorprenden


En mi tierra tienen una forma muy peculiar de llamarle a los “pasos a desnivel”, esos puentes que construyen en las avenidas de alto flujo de automóviles para que en las intersecciones no se detenga el tráfico… usted ya sabe cuáles. En muchos lados les dicen “pasos elevados” porque pues, eso son, pero en esta región es muy común que les digamos “jorobas”. “¿Me puede decir dónde está este domicilio, joven?”. “¡Claro que sí! Se va todo derecho y antes de subir a la ‘joroba’ se sale por la lateral y da vuelta a la derecha”. Está clarísimo.

Pues es que sí se parecen estos puentes curvos a una joroba, a una giba… una corcova… ¡una chepa, pues! Bueno, pues todas estas palabras se refieren a esa parte curva que tienen los camellos en el espinazo. Sin embargo, si vemos al verbo jorobar, el Diccionario de la Real Academia nos dice que significa “molestar” o “fastidiar”. ¿Y eso? Es que jorobar es una forma encubierta de decir otra palabra de mal gusto: “jod…” Así que decir: “no me estés jorobando”, es como decir: “no me estés jod…” Por el mismo camino tenemos al verbo “jeringar” que significa “arrojar el líquido con fuerza a través de una jeringa”, pero como también empieza con jota, pues también significa fastidiar.

Así existen palabras que tienen significados que nacen de la similitud con otras o de la costumbre; también frecuentemente uno se lleva cada sorpresa con las palabras. Por ejemplo: muchos pensamos que la palabra “lamer” es la correcta y que “lamber” es una forma incorrecta de este verbo. ¡Pues no! Porque resulta que ambas son correctas ya que provienen del latín lambere que significa “rosar algo con la lengua”. Nada más que “lamber” ya casi no la usamos, pero ¿qué tal “lambiscón”? Esa sí la usamos para referirnos a las personas excesivamente aduladoras, generalmente porque le conviene. ¡Uy! Si usted supiera todos los lambiscones que he visto… sobre todo en esta temporada de elecciones. ¡Andan desatados!

Una palomilla es la prima fea de la mariposa, porque a diferencia de esta última, no tiene los brillantes colores en sus alas… pobrecita. Pero en México le llamamos “palomilla” a la “raza”, al grupo de amigos que nos juntamos a echarnos una cervecita y tal vez a ver algún partido de futbol. Pero una palomilla puede ser un grupo de “malitos”, de criminales, o sea una pandilla con malas intenciones.

“Pásame la gacha antes de que el bebé haga pucheros”. “¿Perdón? ¿La gacha? Pues qué gacha que no me dices ni qué es la ‘gacha’”. Yo le explico. La gacha es una masa blanda, como la papilla que se le hace a los bebés para que coman. Resulta que la palabra “puchero” proviene del latín pultarius que es una vasija de gachas -ya le comenté lo que son- y se puede referir a un delicioso caldo de res con verduras -por ejemplo- o cuando un bebé tiene hambre y está a punto de llorar… hace pucheros.

O sea que el “puchero caldo” se llama así por la olla y el “puchero gesto” se relaciona con el bebé que tiene hambre y ya quiere su papilla. Y me voy ahora, antes de hacer pucheros, porque ya me dio hambre.


Consultorio Verbal

comodijo2@hotmail.com

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Karen Iglesias pregunta: ¿Qué es lo correcto, “el mediodía” o “la mediodía”?

RESPUESTA: La palabra mediodía está compuesta por medio y día que son vocablos masculinos, por lo tanto al juntarse, lo lógico es que formen un vocablo también masculino. Por lo tanto lo correcto es el mediodía.

AHORA PREGUNTO. Me refiero ahora al verbo cercenar. ¿Qué significa cercenar?

a.- Acercar

b.- Cortar

c.- Separar

d.- Desangrar

RESPUESTA:b. Cercenar es cortar las extremidades a un ser vivo.

Me retiro con esta reflexión: el que antes de morir ha sembrado un árbol, no ha vivido inútilmente. ¿Cómo dijo? Hasta la próxima.


Esos significados que sorprenden


En mi tierra tienen una forma muy peculiar de llamarle a los “pasos a desnivel”, esos puentes que construyen en las avenidas de alto flujo de automóviles para que en las intersecciones no se detenga el tráfico… usted ya sabe cuáles. En muchos lados les dicen “pasos elevados” porque pues, eso son, pero en esta región es muy común que les digamos “jorobas”. “¿Me puede decir dónde está este domicilio, joven?”. “¡Claro que sí! Se va todo derecho y antes de subir a la ‘joroba’ se sale por la lateral y da vuelta a la derecha”. Está clarísimo.

Pues es que sí se parecen estos puentes curvos a una joroba, a una giba… una corcova… ¡una chepa, pues! Bueno, pues todas estas palabras se refieren a esa parte curva que tienen los camellos en el espinazo. Sin embargo, si vemos al verbo jorobar, el Diccionario de la Real Academia nos dice que significa “molestar” o “fastidiar”. ¿Y eso? Es que jorobar es una forma encubierta de decir otra palabra de mal gusto: “jod…” Así que decir: “no me estés jorobando”, es como decir: “no me estés jod…” Por el mismo camino tenemos al verbo “jeringar” que significa “arrojar el líquido con fuerza a través de una jeringa”, pero como también empieza con jota, pues también significa fastidiar.

Así existen palabras que tienen significados que nacen de la similitud con otras o de la costumbre; también frecuentemente uno se lleva cada sorpresa con las palabras. Por ejemplo: muchos pensamos que la palabra “lamer” es la correcta y que “lamber” es una forma incorrecta de este verbo. ¡Pues no! Porque resulta que ambas son correctas ya que provienen del latín lambere que significa “rosar algo con la lengua”. Nada más que “lamber” ya casi no la usamos, pero ¿qué tal “lambiscón”? Esa sí la usamos para referirnos a las personas excesivamente aduladoras, generalmente porque le conviene. ¡Uy! Si usted supiera todos los lambiscones que he visto… sobre todo en esta temporada de elecciones. ¡Andan desatados!

Una palomilla es la prima fea de la mariposa, porque a diferencia de esta última, no tiene los brillantes colores en sus alas… pobrecita. Pero en México le llamamos “palomilla” a la “raza”, al grupo de amigos que nos juntamos a echarnos una cervecita y tal vez a ver algún partido de futbol. Pero una palomilla puede ser un grupo de “malitos”, de criminales, o sea una pandilla con malas intenciones.

“Pásame la gacha antes de que el bebé haga pucheros”. “¿Perdón? ¿La gacha? Pues qué gacha que no me dices ni qué es la ‘gacha’”. Yo le explico. La gacha es una masa blanda, como la papilla que se le hace a los bebés para que coman. Resulta que la palabra “puchero” proviene del latín pultarius que es una vasija de gachas -ya le comenté lo que son- y se puede referir a un delicioso caldo de res con verduras -por ejemplo- o cuando un bebé tiene hambre y está a punto de llorar… hace pucheros.

O sea que el “puchero caldo” se llama así por la olla y el “puchero gesto” se relaciona con el bebé que tiene hambre y ya quiere su papilla. Y me voy ahora, antes de hacer pucheros, porque ya me dio hambre.


Consultorio Verbal

comodijo2@hotmail.com

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Karen Iglesias pregunta: ¿Qué es lo correcto, “el mediodía” o “la mediodía”?

RESPUESTA: La palabra mediodía está compuesta por medio y día que son vocablos masculinos, por lo tanto al juntarse, lo lógico es que formen un vocablo también masculino. Por lo tanto lo correcto es el mediodía.

AHORA PREGUNTO. Me refiero ahora al verbo cercenar. ¿Qué significa cercenar?

a.- Acercar

b.- Cortar

c.- Separar

d.- Desangrar

RESPUESTA:b. Cercenar es cortar las extremidades a un ser vivo.

Me retiro con esta reflexión: el que antes de morir ha sembrado un árbol, no ha vivido inútilmente. ¿Cómo dijo? Hasta la próxima.


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