/ jueves 24 de septiembre de 2020

Los fondos de agua: soluciones innovadoras

Por Eduardo Vázquez


Cuando hablamos de soluciones innovadoras para la seguridad hídrica, debemos partir de un marco general que engloba distintas problemáticas y realidades. Si bien, el reto del agua tiene una perspectiva global, este se refleja a su vez en dimensiones específicas de cada país y, de manera particular, en realidades concretas de cada región, ciudad y comunidad.


Ante esta perspectiva compleja, surgen iniciativas innovadoras como los Fondos de Agua, plataformas de colaboración orientadas a la seguridad hídrica, con un enfoque en soluciones basadas en la naturaleza.


Desde hace algunos años se han constituido diversos Fondos en distintos países de América Latina que buscan promover, con acciones y trabajo basados en el conocimiento y la ciencia, soluciones innovadoras que contribuyan a impulsar la seguridad hídrica y atender los retos de agua que enfrentan las ciudades de la región.


Este trabajo es acompañado y apoyado de manera permanente por la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua, constituida por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación FEMSA, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y The Nature Conservancy.


Entendemos a las soluciones basadas en la naturaleza como aquéllas que complementan las soluciones de ingeniería tradicional, tales como la protección de las fuentes de agua; la recarga de acuíferos; la captación del agua de lluvia; la conservación de bosques y pastizales; soluciones integradas verdes y grises en suelo urbano, entre otras más, sin dejar de lado las estrategias de prevención y manejo de riesgos asociados al agua, cuyos efectos son cada vez mayores como resultado del cambio climático.


Para el caso de la Ciudad de México, la constitución de un Fondo de Agua resultaba relevante dada la situación crítica de sobreexplotación, disponibilidad, cobertura y acceso al agua para la población; además de inundaciones, sequías y deforestación que sufre la región, donde se extrae más del doble del agua de la que se recarga de manera natural en los acuíferos. De ahí el sentido de urgencia para tomar acciones a escala de forma inmediata y, sobre todo, replantear nuevas formas de gestión y de relacionarnos con el agua como sociedad, formando una visión común para comprender las causas de la problemática de raíz y encontrar las mejores soluciones.


Recientemente, y en el marco de la Semana Mundial del Agua que tradicionalmente se celebra cada año en la ciudad de Estocolmo, Suecia, que en esta ocasión se realizó virtualmente debido a la pandemia, se lanzó un showcase titulado "Fondos de Agua: Reservas para Futuras Sequías", en el cual se presentaron iniciativas innovadoras que los 25 Fondos de Agua existentes en América Latina han impulsado.


Los finalistas fueron los Fondos de Agua de Lima, Perú (Aquafondo) y, por parte de México, Zacatecas (Fonadez) y la Ciudad de México (Agua Capital). Los tres casos presentaron soluciones innovadoras locales, escalables y replicables, para atender los retos que cada una de estas localidades enfrentan para lograr la seguridad hídrica.


En el caso de Lima, presentó un proyecto basado en tradiciones ancestrales para la cosecha de agua que sirve para abastecer a comunidades con limitado acceso al agua; Agua Capital, por su parte, presentó el proyecto de Distrito Hídrico Coapa, como ejemplo de soluciones integradas verdes y grises en suelo urbano, mientras que Zacatecas, presentó un proyecto para el uso eficiente del agua en la agricultura, éste último resultando ganador de esta primera convocatoria regional a los Fondos de Agua.


En todos los casos, se tomaron en cuenta la importancia de fortalecer la resiliencia de las ciudades y comunidades y la capacidad de adaptación ante los efectos del cambio climático.


Estos proyectos, no sólo fomentan la innovación, sino también la generación de aprendizajes y lecciones que pueden ser retomados en distintos espacios para impulsar nuevos modelos de gestión del agua, gobernanza y financiamiento, así como la catalización de acciones locales enfocadas a lograr la seguridad hídrica de nuestras ciudades y comunidades.





Director Ejecutivo de Agua Capital

Por Eduardo Vázquez


Cuando hablamos de soluciones innovadoras para la seguridad hídrica, debemos partir de un marco general que engloba distintas problemáticas y realidades. Si bien, el reto del agua tiene una perspectiva global, este se refleja a su vez en dimensiones específicas de cada país y, de manera particular, en realidades concretas de cada región, ciudad y comunidad.


Ante esta perspectiva compleja, surgen iniciativas innovadoras como los Fondos de Agua, plataformas de colaboración orientadas a la seguridad hídrica, con un enfoque en soluciones basadas en la naturaleza.


Desde hace algunos años se han constituido diversos Fondos en distintos países de América Latina que buscan promover, con acciones y trabajo basados en el conocimiento y la ciencia, soluciones innovadoras que contribuyan a impulsar la seguridad hídrica y atender los retos de agua que enfrentan las ciudades de la región.


Este trabajo es acompañado y apoyado de manera permanente por la Alianza Latinoamericana de Fondos de Agua, constituida por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación FEMSA, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y The Nature Conservancy.


Entendemos a las soluciones basadas en la naturaleza como aquéllas que complementan las soluciones de ingeniería tradicional, tales como la protección de las fuentes de agua; la recarga de acuíferos; la captación del agua de lluvia; la conservación de bosques y pastizales; soluciones integradas verdes y grises en suelo urbano, entre otras más, sin dejar de lado las estrategias de prevención y manejo de riesgos asociados al agua, cuyos efectos son cada vez mayores como resultado del cambio climático.


Para el caso de la Ciudad de México, la constitución de un Fondo de Agua resultaba relevante dada la situación crítica de sobreexplotación, disponibilidad, cobertura y acceso al agua para la población; además de inundaciones, sequías y deforestación que sufre la región, donde se extrae más del doble del agua de la que se recarga de manera natural en los acuíferos. De ahí el sentido de urgencia para tomar acciones a escala de forma inmediata y, sobre todo, replantear nuevas formas de gestión y de relacionarnos con el agua como sociedad, formando una visión común para comprender las causas de la problemática de raíz y encontrar las mejores soluciones.


Recientemente, y en el marco de la Semana Mundial del Agua que tradicionalmente se celebra cada año en la ciudad de Estocolmo, Suecia, que en esta ocasión se realizó virtualmente debido a la pandemia, se lanzó un showcase titulado "Fondos de Agua: Reservas para Futuras Sequías", en el cual se presentaron iniciativas innovadoras que los 25 Fondos de Agua existentes en América Latina han impulsado.


Los finalistas fueron los Fondos de Agua de Lima, Perú (Aquafondo) y, por parte de México, Zacatecas (Fonadez) y la Ciudad de México (Agua Capital). Los tres casos presentaron soluciones innovadoras locales, escalables y replicables, para atender los retos que cada una de estas localidades enfrentan para lograr la seguridad hídrica.


En el caso de Lima, presentó un proyecto basado en tradiciones ancestrales para la cosecha de agua que sirve para abastecer a comunidades con limitado acceso al agua; Agua Capital, por su parte, presentó el proyecto de Distrito Hídrico Coapa, como ejemplo de soluciones integradas verdes y grises en suelo urbano, mientras que Zacatecas, presentó un proyecto para el uso eficiente del agua en la agricultura, éste último resultando ganador de esta primera convocatoria regional a los Fondos de Agua.


En todos los casos, se tomaron en cuenta la importancia de fortalecer la resiliencia de las ciudades y comunidades y la capacidad de adaptación ante los efectos del cambio climático.


Estos proyectos, no sólo fomentan la innovación, sino también la generación de aprendizajes y lecciones que pueden ser retomados en distintos espacios para impulsar nuevos modelos de gestión del agua, gobernanza y financiamiento, así como la catalización de acciones locales enfocadas a lograr la seguridad hídrica de nuestras ciudades y comunidades.





Director Ejecutivo de Agua Capital