/ viernes 18 de marzo de 2022

Antena | Por la libertad de expresión 

En las semanas recientes hemos observado una serie de acontecimientos que han venido acrecentando una especie de bola de nieve sobre la libertad de expresión, con la posibilidad de una sentencia de parte de la Suprema Corte que limite la libertad editorial, al tener que distinguir entre opinión e información; el incremento en el número de asesinatos de periodistas, hasta el tratar de censurar la transmisión de una Bioserie en televisión abierta.

Sobre este último tema cabe mencionar, que resultó un fracaso la intentona de censurar a una producción (Bioserie de Vicente Fernández que se transmite por “Las Estrellas”) ante la competencia de transmitir otra serie similar por parte de una plataforma de streaming (Netflix), y el fracaso no podía ser de otra manera, ya que se intentó la censura previa, la que está prohibida en México.

El tema es: dos empresas de contenidos audiovisuales estaban compitiendo por transmitir la vida de un reconocido cantante mexicano; la empresa de streaming y los familiares del cantante alegaban una supuesta exclusividad para transmitir la vida de un personaje público, no obstante que el cantante hizo su carrera en Televisa y cedió derechos de parte de su obra a esta.

Ante la primicia de que Televisa transmitiera primero su Bioserie, se inició un juicio civil y un procedimiento administrativo ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial que tenían por objeto dictar medidas precautorias para impedir (censurar) previamente la transmisión en televisión abierta.

Cualquier juez o autoridad administrativa saben que la censura previa está prohibida en México y que dictar una “medida precautoria” bajo esa finalidad es un acto notoriamente contrario a la Constitución.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado “que el Artículo 11 de la Convención garantiza el derecho al honor y a la dignidad, pero rechazó el argumento de que la protección de ese derecho justifique la censura previa”, y nuestra Constitución ordena: “Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión”, así o más claro.

Si hubiera prevalecido la censura, las audiencias de televisión abierta no disfrutarían un contenido de un ídolo, afectando su derecho a la información y se hubiera favorecido a una empresa extranjera, sentándose un grave precedente en contra de la libertad de expresión.

Afortunadamente, el Juzgado Decimoséptimo de Distrito en Materia Administrativa concedió la suspensión en contra de las medidas de censura previa y es previsible que conceda la protección de la justicia federal al tratarse de una indudable afectación a la libertad de expresión.

En este entorno de censura y crímenes a periodistas, la Alianza de MediosMX, publicó un desplegado donde señala la violencia contra periodistas no tiene precedente. Afirman que la estigmatización a la prensa para presentarla como adversaria de los gobernantes afecta principios básicos de la democracia; los asesinatos de reporteros, por lo que piden fin a ataques al gremio.

De esta manera no se puede dejar de defender la libertad de expresión y menos dejar crecer más el ambiente de incertidumbre, miedos y censuras.

En las semanas recientes hemos observado una serie de acontecimientos que han venido acrecentando una especie de bola de nieve sobre la libertad de expresión, con la posibilidad de una sentencia de parte de la Suprema Corte que limite la libertad editorial, al tener que distinguir entre opinión e información; el incremento en el número de asesinatos de periodistas, hasta el tratar de censurar la transmisión de una Bioserie en televisión abierta.

Sobre este último tema cabe mencionar, que resultó un fracaso la intentona de censurar a una producción (Bioserie de Vicente Fernández que se transmite por “Las Estrellas”) ante la competencia de transmitir otra serie similar por parte de una plataforma de streaming (Netflix), y el fracaso no podía ser de otra manera, ya que se intentó la censura previa, la que está prohibida en México.

El tema es: dos empresas de contenidos audiovisuales estaban compitiendo por transmitir la vida de un reconocido cantante mexicano; la empresa de streaming y los familiares del cantante alegaban una supuesta exclusividad para transmitir la vida de un personaje público, no obstante que el cantante hizo su carrera en Televisa y cedió derechos de parte de su obra a esta.

Ante la primicia de que Televisa transmitiera primero su Bioserie, se inició un juicio civil y un procedimiento administrativo ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial que tenían por objeto dictar medidas precautorias para impedir (censurar) previamente la transmisión en televisión abierta.

Cualquier juez o autoridad administrativa saben que la censura previa está prohibida en México y que dictar una “medida precautoria” bajo esa finalidad es un acto notoriamente contrario a la Constitución.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado “que el Artículo 11 de la Convención garantiza el derecho al honor y a la dignidad, pero rechazó el argumento de que la protección de ese derecho justifique la censura previa”, y nuestra Constitución ordena: “Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión”, así o más claro.

Si hubiera prevalecido la censura, las audiencias de televisión abierta no disfrutarían un contenido de un ídolo, afectando su derecho a la información y se hubiera favorecido a una empresa extranjera, sentándose un grave precedente en contra de la libertad de expresión.

Afortunadamente, el Juzgado Decimoséptimo de Distrito en Materia Administrativa concedió la suspensión en contra de las medidas de censura previa y es previsible que conceda la protección de la justicia federal al tratarse de una indudable afectación a la libertad de expresión.

En este entorno de censura y crímenes a periodistas, la Alianza de MediosMX, publicó un desplegado donde señala la violencia contra periodistas no tiene precedente. Afirman que la estigmatización a la prensa para presentarla como adversaria de los gobernantes afecta principios básicos de la democracia; los asesinatos de reporteros, por lo que piden fin a ataques al gremio.

De esta manera no se puede dejar de defender la libertad de expresión y menos dejar crecer más el ambiente de incertidumbre, miedos y censuras.

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