/ martes 16 de marzo de 2021

Instrucciones para administrar el caos

Si usted es candidata(o) para alguna presidencia municipal o gubernatura, probablemente la seguridad de su localidad sea un tema prioritario y una preocupación latente. Y no es para menos: en promedio, diariamente se cometen casi cien asesinatos y quince atrocidades en el país. De ganar la elección, será muy factible que enfrente situaciones bastante complejas. Por ello, a continuación se enlistan una serie de acciones que le servirán para resolver exitosamente cualquier eventualidad.

1.- Identifique el impacto del hecho. Para poder realizar esto deberá conocer el número y género de las víctimas, así como las características del suceso. Por ejemplo, la masacre de un grupo minoritario y/o vulnerable seguramente tendrá un impacto muy alto. Así sucedió cuando asesinaron y quemaron a diez músicos indígenas en Guerrero el año pasado y a diecinueve migrantes en Tamaulipas durante este año. Los hechos de extrema violencia también tienden a ser muy impactantes como el hallazgo de los niños descuartizados en la Ciudad de México o el feminicidio de Fátima Quintana en el Estado de México. Si el suceso no presenta estas características, lo más probable es que pase desapercibido o se pierda en las páginas de un medio local: no hay atención ni indignación que alcance para todos los casos.

2.- Emita un mensaje en redes sociales. Si identifica que el hecho puede ser de alto impacto, deberá enviar inmediatamente un mensaje a través de sus redes sociales en el que condene los hechos y asegure -aunque usted no lo crea- que habrá justicia. Puede seguir el ejemplo de Mara Lezama, alcaldesa de Quintana Roo, quien “reprobó los acontecimientos” en los que la policía reprimió una protesta feminista y pidió que “se ejerciera toda la fuerza para castigar a los culpables y que no hubiera impunidad”. O el de Diego Sinhue, gobernador de Guanajuato, quien afirmó que “las vidas arrebatadas por la violencia duelen”, refiriéndose al asesinato de veinticuatro hombres en un centro de rehabilitación en Irapuato, y aseguró que estaba trabajando y no descansaría “hasta devolver la tranquilidad”. El éxito recae, como ya se habrá dado cuenta, en utilizar frases rimbombantes y poéticas, pero que en realidad no signifiquen nada.

3.- Ordene la detención de personas. Si la atención sigue centrada en el suceso, deberá realizar detenciones que también podrá presumir como resultados de las investigaciones. Puede realizar muchas como en el caso de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en el que ya suman 80 personas detenidas. O bien, ir por los grupos más vulnerables, como en el caso del asesinato del exgobernador de Jalisco en el que primero detuvieron al personal de limpieza del lugar de los hechos. Recuerde que en este país la justicia se entiende como capturas y encarcelamiento, y no como resoluciones, sentencias ni reinserción social.

4.- Sea paciente. Finalmente, deberá esperar hasta que otro suceso, tarde o temprano, desvíe la atención del suyo. Una vez que baje la presión, solo tendrá que enfrentar a organizaciones de la sociedad civil, activistas y periodistas que le den seguimiento al caso. No debería preocuparle ya que es muy fácil desacreditarlas o silenciarlas.

Este instructivo no tiene garantía, pero la realidad demuestra que los resultados son muy exitosos. Y si todo llega a salir mal, no se preocupe ni pierda la esperanza. Si no lo cree, considere que Alfonso Durazo, exsecretario de seguridad pública federal, es ahora candidato por la gubernatura de Sonora a pesar de no haber entregado un solo resultado en la materia. Y se mantiene a la cabeza de las encuestas: el mal trabajo también paga bien.


David Blanc. Consultor independiente, @ddblanc.

Si usted es candidata(o) para alguna presidencia municipal o gubernatura, probablemente la seguridad de su localidad sea un tema prioritario y una preocupación latente. Y no es para menos: en promedio, diariamente se cometen casi cien asesinatos y quince atrocidades en el país. De ganar la elección, será muy factible que enfrente situaciones bastante complejas. Por ello, a continuación se enlistan una serie de acciones que le servirán para resolver exitosamente cualquier eventualidad.

1.- Identifique el impacto del hecho. Para poder realizar esto deberá conocer el número y género de las víctimas, así como las características del suceso. Por ejemplo, la masacre de un grupo minoritario y/o vulnerable seguramente tendrá un impacto muy alto. Así sucedió cuando asesinaron y quemaron a diez músicos indígenas en Guerrero el año pasado y a diecinueve migrantes en Tamaulipas durante este año. Los hechos de extrema violencia también tienden a ser muy impactantes como el hallazgo de los niños descuartizados en la Ciudad de México o el feminicidio de Fátima Quintana en el Estado de México. Si el suceso no presenta estas características, lo más probable es que pase desapercibido o se pierda en las páginas de un medio local: no hay atención ni indignación que alcance para todos los casos.

2.- Emita un mensaje en redes sociales. Si identifica que el hecho puede ser de alto impacto, deberá enviar inmediatamente un mensaje a través de sus redes sociales en el que condene los hechos y asegure -aunque usted no lo crea- que habrá justicia. Puede seguir el ejemplo de Mara Lezama, alcaldesa de Quintana Roo, quien “reprobó los acontecimientos” en los que la policía reprimió una protesta feminista y pidió que “se ejerciera toda la fuerza para castigar a los culpables y que no hubiera impunidad”. O el de Diego Sinhue, gobernador de Guanajuato, quien afirmó que “las vidas arrebatadas por la violencia duelen”, refiriéndose al asesinato de veinticuatro hombres en un centro de rehabilitación en Irapuato, y aseguró que estaba trabajando y no descansaría “hasta devolver la tranquilidad”. El éxito recae, como ya se habrá dado cuenta, en utilizar frases rimbombantes y poéticas, pero que en realidad no signifiquen nada.

3.- Ordene la detención de personas. Si la atención sigue centrada en el suceso, deberá realizar detenciones que también podrá presumir como resultados de las investigaciones. Puede realizar muchas como en el caso de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en el que ya suman 80 personas detenidas. O bien, ir por los grupos más vulnerables, como en el caso del asesinato del exgobernador de Jalisco en el que primero detuvieron al personal de limpieza del lugar de los hechos. Recuerde que en este país la justicia se entiende como capturas y encarcelamiento, y no como resoluciones, sentencias ni reinserción social.

4.- Sea paciente. Finalmente, deberá esperar hasta que otro suceso, tarde o temprano, desvíe la atención del suyo. Una vez que baje la presión, solo tendrá que enfrentar a organizaciones de la sociedad civil, activistas y periodistas que le den seguimiento al caso. No debería preocuparle ya que es muy fácil desacreditarlas o silenciarlas.

Este instructivo no tiene garantía, pero la realidad demuestra que los resultados son muy exitosos. Y si todo llega a salir mal, no se preocupe ni pierda la esperanza. Si no lo cree, considere que Alfonso Durazo, exsecretario de seguridad pública federal, es ahora candidato por la gubernatura de Sonora a pesar de no haber entregado un solo resultado en la materia. Y se mantiene a la cabeza de las encuestas: el mal trabajo también paga bien.


David Blanc. Consultor independiente, @ddblanc.