/ lunes 22 de febrero de 2021

Basta de pretextos para el saqueo

El pasado viernes 19 de febrero se llevó a cabo la décima tercera reunión ordinaria de la Comisión de Energía, con el propósito de aprobar el dictamen que reforma la Ley de la Industria Energética –aprobada por 22 votos a favor y 10 en contra–.

En la sesión, quedaron de manifiesto dos puntos de vista opuestos sobre la actual forma de gobierno y la visión del México que tenemos.

Los diputados de Morena defendimos la posibilidad de construir un país soberano, en donde se antepongan los intereses de todos los mexicanos y se priorice la alternativa de tener energía eléctrica las 24 horas del día, los siete días de la semana; así como el cumplimiento de lo establecido en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, la cual preceptúa que el Estado tiene la obligación y el derecho de velar en exclusiva por un Sistema Energético Nacional continuo, eficiente y seguro.

Proponemos también una competencia dentro del mercado eléctrico mayorista, que tenga un piso parejo para todos los interesados, que se elimine el dumping –es decir, que ciertos productores dejen de vender por debajo del costo de producción–, que se ponga fin a los privilegios para empresas particulares y se establezcan tarifas de transmisión con el mismo costo para quienes participen en ese mercado.

Vamos a acabar con la simulación propiciada bajo el amparo de la figura del autoabastecimiento, y haremos que las inversiones del gobierno se mantengan sólo en el caso de que haya ganancias; esta es la mejor vía para dejar de subsidiar a particulares.

Los diputados de la oposición, específicamente del PRI, PAN y PRD, siguen actuando con su esencia de antiguos conservadores: claman por el gobierno, ya no de un príncipe extranjero, sino por el gobierno de los grandes conglomerados extranjeros y corporativos texanos; defienden con toda pasión el saqueo del dinero de todos los mexicanos en favor de unas cuantas empresas extranjeras, y lo hacen con dos argumentos basados en dos grandes mentiras.

Primero, el que “defiende” la generación de energía eléctrica por medios sustentables, sin reconocer que la Comisión Federal de Electricidad genera, ella sola, la mitad de toda la energía eléctrica limpia que se produce en nuestro país. Es muy claro el interés económico de la oposición que se niega a aceptar este hecho: al seguir negando a la CFE el derecho a los Certificados de Energía Limpia, la obligan a que continúe comprándoselos a los particulares que la producen.

La segunda mentira que argumenta la oposición es que con esta reforma preferente se deja de comprar energía barata, lo cual también es falso. La modificación a la Ley establece de forma puntual que ahora el mercado se basará en costos de producción unitarios, es decir, se elimina la distorsión del mercado que permitía –para efectos de fijar el precio de venta– que únicamente se tomaran los costos variables.

Así, al no considerar los costos fijos, la Ley de 2013 eliminaba los costos correspondientes a las inversiones de la maquinaria e instalaciones, lo cual abría la posibilidad de que algunos productores pudieran vender esa energía a precios falsos, aparentemente por debajo del costo de producción. Un dumping disfrazado en la ley.

Lo más importante es que esto nunca significó que vendieran la energía a precios más económicos, por el contrario, derivado de una fórmula leonina, el precio real que recibían por la energía eléctrica “limpia” era muchísimo más alto, resultando millonarias ganancias en detrimento de todos los consumidores finales, a quienes de nada servían los supuestos precios “baratos”. De todos modos, los consumidores acababan comprando la energía muy cara. Sólo así se explican las enormes ganancias que lograban esas empresas en México, y que ni de lejos obtienen en sus países de origen. Palabras pppppppppppppPor eso estaban aquí. Funcionarios de Iberdrola ya afirmaron que en México ganaban cinco veces más que en España por el mismo concepto.

Esas son las dos posturas que privaron en el debate de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados. Creemos que mañana martes seguramente se repetirán los mismos posicionamientos cuando discutamos y votemos la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica Nacional.

Mañana los diputados de MORENA legislaremos bajo el principio que nos dejara Morelos en Los Sentimientos de la Nación: “…que se declare que lo nuestro ya es nuestro y para nuestros hijos…”. Que se declare que la Cuarta Transformación recupera la rectoría del Estado en materia de energía. Pemex y la CFE seguirán siendo los grandes orgullos de este país.

Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta

El pasado viernes 19 de febrero se llevó a cabo la décima tercera reunión ordinaria de la Comisión de Energía, con el propósito de aprobar el dictamen que reforma la Ley de la Industria Energética –aprobada por 22 votos a favor y 10 en contra–.

En la sesión, quedaron de manifiesto dos puntos de vista opuestos sobre la actual forma de gobierno y la visión del México que tenemos.

Los diputados de Morena defendimos la posibilidad de construir un país soberano, en donde se antepongan los intereses de todos los mexicanos y se priorice la alternativa de tener energía eléctrica las 24 horas del día, los siete días de la semana; así como el cumplimiento de lo establecido en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, la cual preceptúa que el Estado tiene la obligación y el derecho de velar en exclusiva por un Sistema Energético Nacional continuo, eficiente y seguro.

Proponemos también una competencia dentro del mercado eléctrico mayorista, que tenga un piso parejo para todos los interesados, que se elimine el dumping –es decir, que ciertos productores dejen de vender por debajo del costo de producción–, que se ponga fin a los privilegios para empresas particulares y se establezcan tarifas de transmisión con el mismo costo para quienes participen en ese mercado.

Vamos a acabar con la simulación propiciada bajo el amparo de la figura del autoabastecimiento, y haremos que las inversiones del gobierno se mantengan sólo en el caso de que haya ganancias; esta es la mejor vía para dejar de subsidiar a particulares.

Los diputados de la oposición, específicamente del PRI, PAN y PRD, siguen actuando con su esencia de antiguos conservadores: claman por el gobierno, ya no de un príncipe extranjero, sino por el gobierno de los grandes conglomerados extranjeros y corporativos texanos; defienden con toda pasión el saqueo del dinero de todos los mexicanos en favor de unas cuantas empresas extranjeras, y lo hacen con dos argumentos basados en dos grandes mentiras.

Primero, el que “defiende” la generación de energía eléctrica por medios sustentables, sin reconocer que la Comisión Federal de Electricidad genera, ella sola, la mitad de toda la energía eléctrica limpia que se produce en nuestro país. Es muy claro el interés económico de la oposición que se niega a aceptar este hecho: al seguir negando a la CFE el derecho a los Certificados de Energía Limpia, la obligan a que continúe comprándoselos a los particulares que la producen.

La segunda mentira que argumenta la oposición es que con esta reforma preferente se deja de comprar energía barata, lo cual también es falso. La modificación a la Ley establece de forma puntual que ahora el mercado se basará en costos de producción unitarios, es decir, se elimina la distorsión del mercado que permitía –para efectos de fijar el precio de venta– que únicamente se tomaran los costos variables.

Así, al no considerar los costos fijos, la Ley de 2013 eliminaba los costos correspondientes a las inversiones de la maquinaria e instalaciones, lo cual abría la posibilidad de que algunos productores pudieran vender esa energía a precios falsos, aparentemente por debajo del costo de producción. Un dumping disfrazado en la ley.

Lo más importante es que esto nunca significó que vendieran la energía a precios más económicos, por el contrario, derivado de una fórmula leonina, el precio real que recibían por la energía eléctrica “limpia” era muchísimo más alto, resultando millonarias ganancias en detrimento de todos los consumidores finales, a quienes de nada servían los supuestos precios “baratos”. De todos modos, los consumidores acababan comprando la energía muy cara. Sólo así se explican las enormes ganancias que lograban esas empresas en México, y que ni de lejos obtienen en sus países de origen. Palabras pppppppppppppPor eso estaban aquí. Funcionarios de Iberdrola ya afirmaron que en México ganaban cinco veces más que en España por el mismo concepto.

Esas son las dos posturas que privaron en el debate de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados. Creemos que mañana martes seguramente se repetirán los mismos posicionamientos cuando discutamos y votemos la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica Nacional.

Mañana los diputados de MORENA legislaremos bajo el principio que nos dejara Morelos en Los Sentimientos de la Nación: “…que se declare que lo nuestro ya es nuestro y para nuestros hijos…”. Que se declare que la Cuarta Transformación recupera la rectoría del Estado en materia de energía. Pemex y la CFE seguirán siendo los grandes orgullos de este país.

Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta